El sector de la construcción atraviesa una grave crisis en Comodoro Rivadavia con 800 desocupados en los últimos 3 meses y la cifra podría llegar a 1200 si no se toman medidas. Radio de Sur 97.1 dialogó con Gonzalo Cordón, para saber más en detalle acerca de esta problemática.
La paralización de la obra pública nacional y la falta de ejecuciones provinciales determinan que los contratos del municipio sean el único impulso para el rubro. Sin embargo, los plazos de pago en un contexto de altísima inflación hacen que los contratos sean inviables.
Referentes de la Cámara de Empresas Constructoras y UOCRA se reunieron ayer con el Vice Intendente y Concejales para exponer la problemática del sector.
Gonzalo Cordón, referente de la empresa Transredes, declaró que «atravesamos una serie de desfasajes económicos muy importantes producto de la fuerte inflación que tenemos y la devaluación de diciembre. Todos nuestros costos están atados a eso y estamos trabajando con contratos con una antigüedad promedio de 10 a 12 meses y un sistema de ajuste de precios que tiene una velocidad de recupero de la brecha de unos 4 o 5 meses más: se hace inviable la ejecución de la obra porque estamos debiendo soportar aumentos del 300% durante el contrato».
Y agregó: «Los 10 meses que tenemos de obra, más los 5 meses de recupero, cada vez va poniendo más difícil la ejecución del contrato y es oportuno poder hacer un ajuste más rápido».
«Estamos pidiendo que el contrato se actualice de acuerdo al índice de valores del INDEC. Por ejemplo, una empresa licita en febrero, pero el contrato se firma en julio, lo que estamos pidiendo es que el contrato se actualice al mes anterior de la firma».
«Lo que está pasando con los contratos a partir de la inflación, yo creo que el quiebre fue la de diciembre, donde todo subió masivamente en un mismo porcentaje. Primero se paralizaron las ventas. Había aumentos en dólares de los insumos. Hoy una cubierta de camión esta 1 millón de pesos», enfatizó.
«Los ritmos que tendrían que llevar las obras no están, es casi inviable seguir, toda la perdida hay que financiarla. Las que hoy se pueden realizar debemos bajar el ritmo de la obra para que la perdida sea menor».
Además, fue consultado sobre las ventas desde el sector privado, «hay desplomes de ventas, de corralones, hay bajas significativas de nuevos proyectos, la gente no puede pensar ni de cambiar el auto, salvo de una pequeña clase alta, está imposible comprar una casa, menos construir», expresó.
Junto a Guido Ighani (Rigel) y Facundo Ponce (Choel) en representación de las constructoras, además del secretario general de UOCRA, Raúl Silva, plantearon la necesidad de brindar herramientas al ejecutivo municipal para poder abreviar los plazos de pago en tanto se extienda el contexto inflacionario.
«Transitoriamente se necesita un sistema más ágil. Las reglas administrativas naturalmente lo hacen lento, pero en épocas de inflación superior al 20% mensual hay que tener otro tipo de dinámica que es la que se alcanza a través de herramientas de emergencia temporales para el ejecutivo, hasta que la inflación pase a guarismos más razonables», reveló.
Más de 800 empleos perdidos
El ritmo de obra de la ciudad «no está ni cerca de lo que debería ser» y se estima que se podrían perder otros 400 empleos en el corto plazo si no se toman medidas.
Ariel Montenegro, concejal referenciado con UOCRA expuso que las constructoras locales no llegan a cubrir los costos de obra con la demora en los pagos.
«Silva (Raúl) comentó que son 800 los despidos del sector, podrían ser 1200 de continuar a este ritmo. El contexto demuestra que no tenemos obras nacionales ni provinciales, entonces el sector depende netamente de la obra pública municipal. Además, el presupuesto aprobado el año pasado para 2024 tenía cierto tipo de obras, pero con la inflación el número es mucho menor, no creo que alcancemos a cubrir la cantidad de obreros desocupados que tenemos hoy, pero si mantener una brecha y que el número de desempleo en la ciudad no aumente», sostuvo.





