El animal salió imprevistamente de un local comercial sin medidas de seguridad y mordió a un transeúnte. Tras una audiencia de conciliación, se acordó la millonaria reparación económica para frenar una sanción penal mayor.
En un fallo que marca un fuerte precedente en la región cordillerana, el propietario de un perro de raza Pitbull debió compensar con 5 millones de pesos a un hombre que sufrió lesiones graves tras ser atacado en la vía pública por el animal. La resolución se dio este miércoles en el Juzgado de Paz de Lago Puelo, tras una audiencia de conciliación impulsada por el Ministerio Público Fiscal.
El grave incidente ocurrió en horas del mediodía, cuando la víctima caminaba por la vereda. De forma imprevista, el can —considerado por la normativa como una «raza potencialmente peligrosa»— salió sorpresivamente desde el interior de un comercio local directo hacia la calle.
Según constataron las autoridades, el ataque fue posible debido a una absoluta falta de medidas de seguridad en el local, el cual carecía por completo de rejas, puertas de contención o cartelería de señalización que advirtiera sobre la presencia del animal. Producto de esta negligencia, el transeúnte sufrió severas heridas por mordeduras.
Reparación económica para evitar un juicio mayor
Bajo el estricto marco de confidencialidad que rige en los procesos de conciliación, la Justicia mantuvo en reserva la identidad de los involucrados y la ubicación exacta del comercio. Sin embargo, desde el Ministerio Público Fiscal destacaron la efectividad y la rapidez de la salida alternativa adoptada.
Para evitar que el legajo avanzara hacia una instancia penal y una sanción legal de mayor gravedad, el dueño del Pitbull acordó y efectivizó el desembolso de los $5 millones en favor del damnificado.
«Esto se da en el marco de una política que estamos teniendo de instruir las contravenciones derivadas de mordeduras de perros, e incluso en casos graves estamos iniciando legajos por lesiones culposas», explicó el funcionario judicial Natanael Abad.
Un llamado a la tenencia responsable
Desde el órgano acusador recalcaron que esta drástica penalidad económica persigue un doble propósito institucional que excede el mero resarcimiento de los daños físicos y psicológicos sufridos por la víctima.
Por un lado, el objetivo es sentar precedente y, por el otro, generar una profunda toma de conciencia social en la población. Con la instrucción penal sistemática de estos episodios, las autoridades buscan obligar a los dueños de mascotas de gran porte a adoptar medidas de seguridad efectivas dentro de sus propiedades y comercios, garantizando así la seguridad de todos los ciudadanos que transitan por el espacio público.





