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ADN en el misterio de las turistas francesas: Cedió la esposa de Santos Clemente Vera y se sometió al hisopado de saliva

Tras haberse resistido ferozmente ante los médicos, Beatriz Yapura se presentó de forma voluntaria para un hisopado de saliva. Buscan cotejar su perfil genético con las muestras biológicas del doble femicidio que conmocionó a Salta en 2011.

 

La causa por el brutal crimen de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni sumó un capítulo inesperado que reactiva la búsqueda de la verdad a casi quince años del hecho. Beatriz Elizabeth Yapura, esposa de Santos Clemente Vera —uno de los principales acusados en el expediente—, se presentó sorpresivamente ante la Justicia para someterse al postergado estudio de extracción de material genético.

Según confirmaron fuentes judiciales a la Agencia Noticias Argentinas, la mujer acudió de manera espontánea y voluntaria al Ministerio Público Fiscal salteño para que se le realizara un hisopado bucal. El objetivo final es obtener su huella de ADN para cotejarla con los registros biológicos de la investigación, una medida que las autoridades aclararon que no implica, por el momento, una imputación formal en su contra.

De los intentos de mordiscos a la presentación voluntaria

La sorpresiva aparición de Yapura destrabó una situación que rozaba el escándalo institucional. En el marco de una resolución firmada el pasado 15 de abril, la Procuración General de Salta había ordenado este estudio con el fin de avanzar en el esclarecimiento definitivo del doble femicidio perpetrado en julio de 2011.

Sin embargo, la toma de la muestra se había transformado en una batalla legal y física:

  • Tres rechazos consecutivos: Yapura se había negado sistemáticamente a colaborar con el estudio, cuyo fin es comparar su perfil con rastros genéticos femeninos detectados en la escena del crimen que también deben ser enviados a Francia.

  • Resistencia con fuerza pública: Ante la negativa, el juzgado interviniente ordenó realizar la extracción utilizando la fuerza pública. Sin embargo, el procedimiento debió suspenderse de urgencia por razones de seguridad cuando la mujer intentó morder al personal médico encargado del hisopado.

Tras desatar esa tensa situación, en las últimas horas Yapura cambió de estrategia de forma radical. Se presentó en los tribunales sin una citación judicial previa, acompañada por sus abogados patrocinantes, Roberto Reyes y Humberto Vargas, y bajo la supervisión del perito de parte propuesto por su propia defensa, el licenciado Gabriel Oscar Boselli.

Un barrido genético para cerrar las dudas del caso

Esta medida se inscribe dentro de una nueva y agresiva estrategia de la Procuración General para revisar de punta a punta la causa original. Los investigadores ordenaron realizar cotejos de ADN a un amplio espectro de personas que estuvieron vinculadas directa o indirectamente con el expediente.

Los voceros judiciales remarcaron que el requerimiento no apunta solo al entorno familiar de los sospechosos, sino que se extendió a todas las mujeres que participaron en las distintas etapas de análisis de la causa. Esto incluye a operadoras de laboratorio del Poder Judicial, profesionales médicas que intervinieron en las autopsias de Bouvier y Moumni, y allegadas directas a los imputados. Con este exhaustivo «barrido» de perfiles, la Justicia busca descartar cualquier tipo de contaminación de las muestras biológicas de la escena y determinar si existió participación de terceras personas en el trágico desenlace de las jóvenes francesas.

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