El último Boletín Epidemiológico Nacional reveló el mapa de circulación de rotavirus, adenovirus y norovirus. Alertan sobre el avance de variantes «símil equina» y cepas invernales, mientras advierten por disparidades en los diagnósticos provinciales.
El Ministerio de Salud de la Nación, a través del último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), encendió los radares del sistema sanitario al publicar un exhaustivo informe sobre los tres principales virus responsables de los cuadros de gastroenteritis en la Argentina: rotavirus, adenovirus y norovirus.
El documento, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, se confeccionó con datos de la Red Nacional de Vigilancia por Laboratorios del prestigioso Instituto Malbrán (INEI-ANLIS). Este monitoreo federal no solo mide el volumen de contagios, sino que pone la lupa sobre los genotipos y mutaciones que circulan en el territorio para anticipar brotes y recalibrar los planes de prevención en los hospitales de todo el país.
Rotavirus: La variante «símil equina» mantiene el liderazgo
El informe destaca que el rotavirus muestra una tendencia al descenso en el último año, consolidando el éxito histórico que significó la incorporación de su vacuna al Calendario Nacional en 2016. Si bien hubo un repunte de positividad tras la pandemia en 2022, los datos recientes marcan que la curva volvió a ceder. Sin embargo, los científicos detectaron un comportamiento biológico que se repite:
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Predominio genético: Por tercer año consecutivo, la variante G3P «símil equina» fue la reina absoluta de los contagios, una cepa que actualmente tiene una agresiva circulación a nivel global.
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Falta de testeos: La baja en los casos detectados coincidió con una reducción del 28% en la cantidad de testeos realizados por las provincias, lo que podría generar un subregistro. De hecho, en 11 provincias cayó el volumen de análisis, en 7 aumentó y en 4 quedó estancado.
Por su parte, en el terreno de los adenovirus, los laboratorios identificaron al genotipo HAdV-F41 como el enemigo más frecuente detrás de las infecciones estomacales, requiriendo el envío de muestras de 13 provincias para poder mapear su evolución.
El avance del Norovirus y el desafío del «diagnóstico invisible»
La gran novedad del Boletín Epidemiológico radica en el comportamiento del norovirus, un virus cuya vigilancia se volvió obligatoria recientemente y que está mostrando una altísima tasa de positividad en los pacientes analizados.
Los expertos del Malbrán lograron identificar que el norovirus en Argentina se rige bajo un marcado patrón invernal-primaveral (con picos de contagio muy claros entre las semanas epidemiológicas 34 y 43) y con un claro predominio de la cepa GII.4 junto a sus variantes internacionales denominadas Sydney y San Francisco. Hasta el momento, se realizaron 1.617 determinaciones a nivel nacional, arrojando 313 resultados positivos.
La advertencia del Malbrán: El informe aclara que las marcadas diferencias de casos que se observan entre provincias no significan que una región sea más peligrosa que otra, sino que exponen una brecha tecnológica: el sistema de vigilancia es nuevo y existen serias limitaciones para acceder a diagnósticos moleculares en gran parte del interior del país.
Por ahora, solo Chaco, Córdoba, La Rioja, Mendoza, Salta y Tucumán lograron enviar muestras con la complejidad requerida para caracterizar las variantes de norovirus, dejando en evidencia la necesidad de unificar el acceso a la alta tecnología médica para que el mapa de la salud pública no deje zonas a ciegas.





