El transporte público en la región se encuentra en una cuenta regresiva que mantiene en vilo a miles de usuarios. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) lanzó una fuerte advertencia: si los salarios de los trabajadores no están depositados el próximo lunes a las 12:00 horas, se iniciará un cese de actividades por tiempo indeterminado.
El origen del conflicto: Subsidios que no llegan
El referente del gremio, Alejandro Quinteros, confirmó que el sector ya se encuentra en «estado de alerta» tras cumplirse el quinto día hábil sin que se efectivicen los haberes. La raíz del problema es el retraso en el envío de subsidios, una situación que asfixia a las prestatarias:
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En Comodoro: El municipio solo habría aportado el 50% de los fondos necesarios para cubrir la masa salarial de Patagonia Argentina y Diadema.
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En Rada Tilly: El panorama es aún más crítico. Quinteros señaló que el municipio local no realiza aportes y la dependencia de los subsidios provinciales genera demoras crónicas que afectan directamente al bolsillo del chofer.
«La empresa está haciendo gestiones para pagar a primera hora del lunes, pero el malestar entre los compañeros es total. Hoy deberían haber cobrado y reina la incertidumbre», sentenció Quinteros.
Un escenario nacional adverso
Para el sindicato, este conflicto no es un hecho aislado, sino una «secuela» de las políticas nacionales. El recorte de fondos desde Nación ha provocado un efecto dominó: pasajes más caros y sueldos que llegan tarde. Actualmente, gran parte del transporte del interior del país se encuentra bajo conciliación obligatoria, lo que demuestra la fragilidad del sistema.
De no mediar una solución administrativa durante el fin de semana o en las primeras horas del lunes, la región podría amanecer con un servicio normal que se interrumpirá abruptamente al mediodía, dejando a la comunidad sin su principal medio de movilidad.





