Tras días de angustia y cielos cerrados, este fin de semana comenzará el goteo de regreso para los argentinos atrapados en la zona de conflicto. Se trata de dos vuelos de la aerolínea Emirates Airlines que despegarán desde Dubái el domingo y el lunes, con escala en Río de Janeiro antes de tocar suelo bonaerense.
Gestiones diplomáticas vs. Repatriación oficial
A pesar de la gravedad de la situación, desde la Casa Rosada confirmaron que no habrá operativos de repatriación estatal (como los históricos vuelos de Aerolíneas Argentinas o aviones militares). El regreso actual se apoya en vuelos comerciales de línea, facilitados por contactos entre el secretario Daniel Scioli y la embajada en Emiratos Árabes.
El panorama sigue siendo crítico por la inestabilidad del espacio aéreo:
-
Lunes: 99% de los vuelos cancelados.
-
Martes: 98% de inactividad.
-
Miércoles: Se rehabilitó apenas el 68% de la operación aérea.
El reclamo de los varados: «No tenemos respuesta»
Mientras el canciller Pablo Quirno asegura que el Gobierno se está «ocupando», el relato de quienes están en la zona de guerra es radicalmente opuesto. Los ciudadanos denuncian una parálisis consular y una profunda incertidumbre financiera y de seguridad.
La desesperación es tal que un grupo de argentinos llegó a enviar una carta al presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, suplicando una intervención que la diplomacia formal no les estaría brindando.
Cifras de una crisis abierta
-
630: Ciudadanos que solicitaron formalmente ayuda para salir del conflicto.
-
1.500: Personas de todo el mundo varadas solo en Dubái, compitiendo por los escasos asientos disponibles.
-
Foco del conflicto: La mayoría de los argentinos se encuentran dispersos entre Israel y Qatar, esperando una ventana de salida segura.
Por ahora, el regreso depende más de la billetera de los usuarios y la disponibilidad de las aerolíneas privadas que de un plan de rescate gubernamental integral.





