La central obrera advirtió que la iniciativa fomenta «una entrega de una magnitud inédita» del país y de sus recursos estratégicos. Aseguran que la medida va a contramano de las políticas globales de soberanía.
La Confederación General del Trabajo (CGT) se plantó con firmeza contra los planes de reforma del Poder Ejecutivo. A través de un crítico comunicado oficial, la central sindical rechazó de forma tajante el proyecto de ley impulsado por el presidente Javier Milei, el cual pretende eliminar los límites actuales vigentes para la compra de tierras por parte de ciudadanos y empresas extranjeras.
Para la cúpula sindical, la iniciativa oficialista representa un peligro directo para la soberanía nacional, argumentando que busca beneficiar de forma exclusiva a los grandes capitales concentrados.
El fantasma de los «espejitos de colores»
En el documento emitido, la CGT utilizó términos sumamente duros para describir las intenciones de la gestión libertaria respecto al suelo argentino.
«El proyecto del Gobierno pretende regalar nuestro territorio, envuelto para la ocasión, a los nuevos vendedores de espejitos de colores. Lo hace desconociendo el esfuerzo de generaciones de argentinos y argentinas que trabajaron para consolidar y defender nuestra soberanía territorial», disparó la central obrera.
Según el análisis de la organización sindical, el plan de la Casa Rosada fomentará «entregar soberanía a quienes hoy concentran el poder económico y buscan apropiarse de minerales estratégicos, tierras cultivables, energía y agua», elementos que definieron como «todo aquello que posee la Argentina».
Una ley de límites bajo la lupa
El foco del conflicto radica en la intención del Gobierno Nacional de modificar radicalmente la Ley 26.737 de Tierras Rurales. Esta legislación, sancionada en diciembre de 2011, funciona como un dique de contención para la extranjerización del suelo, fijando un tope máximo: ninguna persona física o jurídica extranjera puede ser propietaria de más del 15% del total de las tierras rurales, una restricción que rige de igual manera a nivel nacional, provincial y municipal.
De acuerdo con las estadísticas oficiales provistas por el Registro Nacional de Tierras Rurales (RNTR), actualmente existen 13,2 millones de hectáreas en manos de titulares extranjeros. Dicha cifra equivale al 4,97% del territorio nacional total, el cual está estimado en unos 267 millones de hectáreas.
Recursos sin precio de mercado
Frente a la justificación oficial de que la desregulación atraerá capitales del exterior, la central de trabajadores argumentó que existen bienes nacionales que no pueden someterse a transacciones comerciales corrientes.
«No existe fortuna ni promesa de inversión que valga nuestros ríos, lagos, glaciares, tierras cultivables y recursos estratégicos. Esa riqueza pertenece al pueblo y a la Nación Argentina», indicaron, precisando que dichos recursos deben ser explotados para el desarrollo interno y no quedar «librados a la lógica del mercado».
Finalmente, la CGT concluyó alertando que el rumbo trazado por el Ejecutivo sitúa al país en una posición de aislamiento respecto a las normativas internacionales, asegurando que «el Gobierno pretende habilitar una entrega de una magnitud inédita para nuestro país y a contramano de lo que ocurre en gran parte del mundo, donde numerosos Estados establecen límites y controles para proteger su territorio».




