El accidente ocurrió este martes al mediodía en la zona sur de Comodoro. Una mujer y su hijita terminaron en el hospital por los golpes, pero el verdadero trago amargo se lo llevó la otra automovilista cuando la inspección de Tránsito descubrió que andaba floja de papeles.
COMODORO RIVADAVIA.— La tarde en la zona sur comodorense venía tranquila hasta que un imprevisto sobre el asfalto alteró el ritmo del tráfico. Este martes, minutos antes de las dos de la tarde, las sirenas rompieron la rutina en la esquina de Avenida Polonia y Chazarreta por un choque que involucró a dos autos exactamente del mismo modelo, aunque con desenlaces bastante desiguales.
Cerca de las 13:50, un llamado desde el Centro de Monitoreo alertó a la Comisaría Seccional Sexta sobre el impacto entre dos Chevrolet Corsa. Al llegar al lugar, los uniformados se encontraron con la escena típica de esquina transitada: plásticos desparramados, vehículos abollados y los conductores tratando de entender la maniobra.
En uno de los rodados viajaba un joven de 24 años acompañado por su pareja y su pequeña hija. Si bien la colisión no pasó a mayores en términos estructurales, los golpes en la cabeza de la mujer y la nena encendieron la alarma. Sin perder tiempo, el médico que acudió en la ambulancia revisó a ambas en el lugar y decidió trasladarlas al hospital de manera preventiva para descartar cualquier complicación.
Ni una gota de alcohol, pero con papeles pendientes
Como es habitual en estos casos, el personal de Tránsito Municipal se presentó en la escena para hacer los controles de rigor. Para tranquilidad de todos, la pipa de alcoholemia dio impecable: 0,00 g/l para ambos conductores.
Sin embargo, cuando llegó el momento de presentar la documentación correspondiente para hacer los trámites del seguro, la situación se puso fea para la otra protagonista, una joven de 26 años que manejaba el segundo Corsa. Al revisar la carpeta, los inspectores detectaron que circulaba sin la póliza de seguro obligatorio y tampoco llevaba encima la cédula del automotor. Resultado: acta de infracción directa a la libreta.
Para cerrar la secuencia, los peritos de Criminalística hicieron la inspección ocular en el lugar —donde hay cámaras de seguridad sobre la avenida que seguro aportarán claridad sobre cómo fue la maniobra— y la Policía ordenó el secuestro preventivo de los dos autos, que terminaron estacionados en el patio de la comisaría a la espera de las pericias de rigor.





