El presidente Javier Milei protagonizó este domingo un tenso episodio durante una entrevista realizada en la Exposición Rural de Palermo, cuando interrumpió la conversación al advertir la presencia del exministro de Producción José Ignacio de Mendiguren entre el público y le lanzó una serie de insultos.
Mientras hablaba desde un estudio móvil de Radio Mitre instalado en el predio, Milei señaló a De Mendiguren y le gritó: «¡Ladrón!», además de responsabilizarlo por las consecuencias económicas derivadas del fin de la Convertibilidad durante el gobierno de Eduardo Duhalde.
«Vos les robaste a los argentinos 30.000 millones de dólares. Arruinaste el país con Duhalde y toda su banda», expresó el mandatario a los gritos mientras el exfuncionario recorría la exposición.
Minutos después, el jefe de Estado volvió a referirse a De Mendiguren con nuevas descalificaciones, calificándolo de «sorete», «mierda humana» y utilizando el apodo «De Mendicurrens».
Críticas por la salida de la Convertibilidad
Durante el resto de la entrevista, Milei insistió en que el abandono del régimen de Convertibilidad fue uno de los principales desencadenantes de los problemas económicos que enfrenta el país. Según sostuvo, esa decisión provocó una fuerte aceleración inflacionaria y un importante perjuicio para el patrimonio de los argentinos.
En ese contexto, reiteró su postura de que la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal constituye «una estafa» y volvió a cuestionar a quienes integraron el gobierno de Eduardo Duhalde, al considerar que fueron responsables del deterioro económico de las últimas décadas.
Asimismo, amplió sus críticas hacia otros sectores de la oposición y apuntó contra la gestión bonaerense, al asegurar que «están arruinando a la provincia más rica de la República Argentina».
El Frente Renovador salió al cruce
Tras las declaraciones presidenciales, el Frente Renovador emitió un comunicado en el que rechazó enérgicamente los agravios dirigidos a De Mendiguren, dirigente del espacio liderado por Sergio Massa.
Desde el partido remarcaron que el exfuncionario «jamás tuvo una causa ni una condena» que justificara ese tipo de expresiones y destacaron su trayectoria vinculada a la defensa de la industria nacional, las pequeñas y medianas empresas y la generación de empleo.
Además, señalaron que en democracia las diferencias políticas deben discutirse mediante el debate de ideas y no a través de descalificaciones personales. En ese sentido, afirmaron que los insultos del Presidente representan «un agravio inadmisible que degrada la investidura presidencial y empobrece la discusión pública».





