España enfrenta el incendio forestal más grande del que se tenga registro, con un foco activo en la provincia de Ávila que ya arrasó unas 50.000 hectáreas, mientras las llamas continúan avanzando en distintas regiones del país.
De acuerdo con las autoridades españolas, los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid y a las provincias de Ávila y Toledo ya destruyeron más de 77.000 hectáreas en conjunto. Como consecuencia, alrededor de 100.000 personas debieron ser evacuadas o permanecer confinadas en sus viviendas en un total de 46 municipios.
A esta situación se sumó otro importante incendio registrado durante el fin de semana en la provincia de Castellón, en el este del país, donde más de 16.000 habitantes de 18 localidades también resultaron afectados.
Para combatir el avance del fuego, miles de bomberos trabajan junto a la Unidad Militar de Emergencias (UME), con el apoyo de aviones hidrantes y helicópteros que intentan controlar los distintos focos.
El comandante de la UME, teniente general Francisco Javier Marcos Izquierdo, informó que los incendios de Ávila y Madrid permanecen separados y que los equipos lograron frenar su expansión entre ambas zonas. Sin embargo, aclaró que el perímetro aún no está completamente asegurado y las tareas continúan.
Por su parte, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, advirtió desde el centro de operaciones instalado en Navalcarnero que podrían ordenarse nuevas evacuaciones si las condiciones empeoran. Además, señaló que las personas desplazadas solo podrán regresar a sus hogares cuando las autoridades consideren que ya no existe riesgo para su seguridad.





