Frida pasa sus días observando a cada persona que se acerca al refugio, con la esperanza intacta de ser la elegida. A pesar de su carácter afectuoso y su lealtad incondicional, la familia definitiva todavía no ha llegado, y quienes la cuidan no logran comprender por qué sigue esperando.
Para que Frida pueda desplegar todo su amor, el rescate estableció una condición clave: debe ser la única mascota del hogar, ya que no convive bien con otros animales. Es la compañera perfecta para quienes buscan una presencia constante y tranquila en casa.
La adopción será bajo un esquema de compromiso responsable, que incluye la verificación de domicilio y la garantía de cuidados veterinarios. Adoptar a Frida no solo transformará su vida, sino que liberará un cupo para que otro animal en situación de calle pueda ser rescatado.
¿Querés conocerla? Los interesados en darle una oportunidad pueden comunicarse con el centro de rescate para coordinar una visita y conocer a su futura mejor amiga.





