En un giro estratégico para proteger la competitividad del extremo sur del país, el Gobierno nacional oficializó la quita total de los aportes mensuales que las industrias de Tierra del Fuego debían realizar al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP).
A través de la Resolución 20/2026, la Secretaría de Industria y Comercio redujo la alícuota del 15% al 0%, respondiendo a un reclamo urgente de los sectores productivos ante el nuevo escenario de desregulación económica.
Los puntos clave de la medida
La decisión busca equilibrar la balanza económica de las empresas radicadas bajo la Ley 19.640, quienes alertaron sobre un riesgo real en la capacidad de producción y la estabilidad laboral.
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Adiós al aporte del 15%: Las empresas ya no deberán transferir ese porcentaje del beneficio del IVA por sus ventas al fondo estatal.
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Compensación de costos: La medida surge tras informes técnicos que demostraban una pérdida de competitividad frente a los recientes cambios tributarios y arancelarios.
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Compromiso de inversión: La reducción a cero no es un cheque en blanco. Las compañías están obligadas a cumplir con sus proyectos de inversión ya aprobados; de lo contrario, deberán devolver los fondos con intereses.
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Vigencia condicionada: El beneficio se mantendrá mientras persistan las condiciones económicas actuales que motivaron esta intervención.
Un respiro solicitado por el sector
Tanto la Unión Industrial Fueguina (UIF) como AFARTE habían encabezado las gestiones ante Nación. Según las cámaras, la presión impositiva previa, sumada a la apertura económica, ponía en jaque la ecuación financiera de las terminales electrónicas y otras industrias clave de la isla.
Dato importante: La resolución ya fue publicada en el Boletín Oficial y entra en vigencia de forma inmediata, marcando un hito en la relación actual entre la industria fueguina y la administración central.





