Lucas Gámez, de 8 años, quedó atrapado al colapsar el edificio donde se encontraba en La Guaira. Sus padres remueven los escombros de manera incansable y piden la ayuda del Ejército argentino.
Una dramática carrera contra el tiempo se vive en la localidad venezolana de La Guaira, donde las autoridades y equipos de rescate buscan intensamente a Lucas Gámez, un niño argentino de 8 años que permanece desaparecido tras los fuertes terremotos que sacudieron la región.
El menor se encontraba junto a sus tíos en el momento en que la estructura del edificio en el que permanecían colapsó por completo a causa de los sismos. Desde entonces, sus padres llevan varios días trabajando en el lugar de la tragedia para intentar dar con su paradero. En medio de la desesperación, la familia realizó un llamado urgente solicitando la intervención y el auxilio del Ejército argentino en las tareas de rescate.
La tensión aumentó en las últimas horas cuando un grupo de rescatistas creyó haber localizado al niño entre las estructuras colapsadas. Sin embargo, tras las maniobras de extracción, se constató que el hallazgo correspondía al cuerpo de una persona adulta, prolongando la angustia de los familiares.
VENEZUELA: BUSCAN A UN NENE ARGENTINO ENTRE LOS ESCOMBROS
Lucas Gámez (8) permanece desaparecido desde los terremotos que afectaron a La Guaira. Estaba con sus tíos cuando colapsó el edificio en el que se encontraban. Sus padres llevan varios días removiendo escombros para… pic.twitter.com/Pu5731NRla
— Clarín (@clarincom) June 29, 2026
La carrera contra el tiempo
Marcos Gámez, el padre de Lucas, brindó un doloroso testimonio a la señal televisiva TN, donde detalló las extremas condiciones en las que se desarrolla la búsqueda y la situación en la que podría encontrarse su hijo.
«Por ahora no hemos tenido ningún contacto. Hace dos días hizo la intención de comunicarse, sabemos que por el calor y la deshidratación debe estar muy apagado. Estamos liberando la zona de escombros con una grúa», manifestó el padre.
Mientras las horas pasan, la remoción de bloques de concreto y metales continúa en el sitio con maquinaria pesada, concentrando los esfuerzos en retirar el material sobrante con la esperanza de hallar con vida al pequeño de 8 años.





