Pese a las serias consecuencias que dejó la suspensión de clases presenciales durante la pandemia, los estudiantes de primaria en Argentina lograron resultados inesperadamente positivos en lectura y matemática. Así lo reflejan los datos del estudio ERCE Pospandemia, una evaluación regional realizada por la UNESCO en noviembre de 2023, que muestra un desempeño general superior al registrado en 2019.
El informe, elaborado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), revela que Argentina obtuvo mejoras significativas en todas las áreas evaluadas, especialmente en los alumnos de 3° grado. Aunque no se explican directamente las causas de este progreso, el avance es claro tanto en lectura como en matemática.
En lectura, los estudiantes de 3° grado redujeron en más de seis puntos porcentuales la proporción de quienes se encontraban en el nivel más bajo, pasando del 46% al 39,8%. Al mismo tiempo, creció notablemente la cantidad de alumnos con mejor desempeño: del 13,9% en 2019 al 22,2% en 2023.
La mejora fue aún más evidente en matemática. En ese mismo grado, la cantidad de alumnos que no alcanzaba el nivel esperado cayó del 48,9% al 35,6%, y los de mejor rendimiento casi se duplicaron: del 5,1% al 8%. De hecho, en esta asignatura los estudiantes de 3° grado lograron mejores resultados que en lectura.
En 6° grado, aunque se registraron progresos en comparación con la última evaluación, los desafíos persisten. Un 65,5% de los estudiantes no logró alcanzar el nivel esperado en lectura y un 83% quedó por debajo del estándar en matemática. Incluso hubo una leve caída en el porcentaje de alumnos con desempeño más alto en lectura.
Comparado con los promedios regionales de la prueba ERCE 2019 —en la que participaron 16 países—, Argentina se posiciona por encima en la mayoría de los casos, excepto en matemática de 6° grado, donde los resultados se mantienen apenas por encima del promedio latinoamericano.
La evaluación fue aplicada en una muestra nacional representativa que incluyó a más de 8.600 estudiantes de 226 escuelas primarias. Solo Bolivia y Panamá acompañaron a Argentina en esta edición pospandémica del estudio.
Además de los resultados académicos, la UNESCO identificó factores que favorecen el aprendizaje: el acompañamiento docente, el interés por el bienestar estudiantil y la frecuencia de estudio semanal se destacaron entre los más influyentes. Por el contrario, la repitencia, la inasistencia y la impuntualidad escolar mostraron un impacto negativo.
También se evaluaron las habilidades socioemocionales en 6° grado. Si bien los estudiantes argentinos obtuvieron resultados ligeramente inferiores a los de 2019, la caída fue considerada leve. Se resaltó la importancia de competencias como la autorregulación y la apertura a la diversidad para mejorar los aprendizajes.
El estudio remarca que Argentina fue uno de los países con mayor cantidad de días sin clases presenciales durante la pandemia —157 días de cierre total y 418 parciales—. No obstante, se reconocen los esfuerzos sostenidos del sistema educativo para sostener el vínculo pedagógico: desde la reorganización de contenidos hasta la implementación de evaluaciones diagnósticas y el fortalecimiento del rol de las familias.





