En diálogo con Radio del Sur 97.1, el secretario de Prensa de la UTA, Alejandro Quintero, explicó que el conflicto se originó el viernes, cuando los choferes comunicaron al gremio que aún no habían cobrado sus haberes.
La retención de servicios que afecta al transporte de Diadema Argentina continúa sin resolución y desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) advirtieron que la medida se mantendrá hasta que los trabajadores perciban los salarios adeudados.
«Los compañeros nos dijeron de la preocupación que tenían porque los sueldos no habían sido abonados. Rápidamente tomamos el accionar e hicimos un cese de actividades hasta que tengamos una respuesta», señaló.
Según indicó el dirigente sindical, la empresa atribuyó la demora salarial a la falta de transferencia de fondos por parte del Municipio, situación que generó un fuerte contrapunto entre ambas partes durante el fin de semana.
«Es lo que aduce la empresa y obviamente es un problema que lo tienen que arreglar ellos con el Municipio. Nosotros estamos en el medio», sostuvo Quintero.
El referente gremial remarcó que los trabajadores permanecen en sus puestos laborales, aunque sin prestar servicios, y aseguró que la continuidad de la medida depende exclusivamente de que se acrediten los salarios.
«Si no están depositados los salarios, ellos obviamente van a seguir con su medida de fuerza», afirmó.
Quintero también se refirió al impacto que la situación genera tanto en los trabajadores como en los usuarios del transporte público. «Como siempre, los perjudicados acá son los usuarios y obviamente los empleados», lamentó.
En ese sentido, defendió la decisión adoptada por los choferes y sostuvo que no puede exigirse la prestación del servicio cuando los trabajadores no perciben sus haberes.
«No podemos salir a trabajar cuando no están pagando los salarios. Es una falta de respeto para ellos no cuidar el capital humano que tienen y no pagarles», expresó.
El dirigente explicó que la principal preocupación de los empleados pasa por las obligaciones económicas que continúan acumulándose mientras no cobran sus ingresos.
«Las deudas no esperan. Las tarjetas cobran intereses, los impuestos cobran intereses y esos intereses no se hacen cargo ni el Municipio ni la empresa», advirtió.
Consultado sobre la posibilidad de endurecer las medidas, Quintero descartó nuevas acciones y aclaró que la única modalidad adoptada es la suspensión de los servicios.
«La única forma acá no es endurecer, sino simplemente no prestar el servicio», indicó.
Asimismo, fue categórico respecto de la postura del gremio mientras persista la falta de pago: «No se va a mover ningún colectivo hasta que estén depositados los salarios».
Respecto de la disputa entre la empresa y el Municipio sobre el origen del conflicto, Quintero evitó tomar partido y sostuvo que existen responsabilidades compartidas.
«Hay compañeros que responsabilizan al Municipio y otros a la empresa, pero esto ya tendría que estar resuelto. Si el transporte está subsidiado, las cosas se tendrían que hacer en tiempo y forma para que no sucedan estas situaciones», manifestó.
Finalmente, expresó su deseo de que las partes alcancen una solución en las próximas horas para restablecer el servicio que utilizan diariamente cientos de vecinos de la zona norte de Comodoro Rivadavia.
«Los trabajadores quieren tener su salario y poder salir a prestar servicio. No es culpa de ellos, pero gratuitamente nadie trabaja», concluyó.





