En el marco de la guerra entre Ucrania y Rusia, una universidad de Milán, Italia, quiso prohibir la enseñanza del autor Fiodor Dostoievski por ser ruso, lo que inmediatamente generó críticas en el ámbito académico y las redes sociales.
La denuncia fue realizada por el profesor Paolo Nori quien dio a conocer la cancelación de su curso: «censurar es ridículo (…) No solo ser un ruso vivo, hoy es una falta, en Italia, también ser un ruso muerto».
El actual senador oficialista, Matteo Renzi hizo mención de la censura en sus redes sociales: «Prohibir estudiar a Dostoievski como acto contra Putin significa estar locos» expresó.
«En este tiempo hace falta estudiar más, no menos: en la Universidad hacen falta maestros, no burócratas incapaces», agregó Renzi.
Por otro lado, el jesuita Antonio Spadaro, director de la revista cultural más antigua de Italia, La Civiltà Cattolica, planteó a Télam que «hoy, justo hoy, hace falta absolutamente volver a Dostoievski».
El sacerdote pidió regresar a la figura del escritor ruso «y a su alma rusa para llenar de humanidad la barbarie de la guerra que desfigura el bello rostro de los pueblos».
Horas después, ante la ola de críticas de la política y la cultura, la Universidad emitió un comunicado en el que confirmaba que mantendría el curso de Nori.
Agencia de noticias Télam





