Momentos de preocupación vivieron los pasajeros de un colectivo de larga distancia de la empresa TAQSA luego de que una de las ruedas traseras se desprendiera mientras el vehículo transitaba por la Ruta Nacional 40, en la provincia de Santa Cruz. Gracias a la rápida reacción de los choferes, el incidente no provocó heridos ni derivó en un accidente de mayor gravedad.
El episodio ocurrió durante el recorrido que une El Calafate con Río Gallegos, cuando la unidad se aproximaba al paraje La Esperanza. En plena marcha, una de las ruedas del eje trasero se salió del vehículo y terminó desplazándose hacia la banquina, lo que generó alarma entre quienes viajaban a bordo.
Según relataron algunos pasajeros, el momento fue sorpresivo. «Vimos cómo una rueda salió rodando», expresó uno de los viajeros al recordar la situación de incertidumbre que se vivió dentro del colectivo.
Pese al desperfecto, el micro logró mantenerse estable debido a que cuenta con doble eje trasero y dos ruedas por lado, una configuración que permitió a los conductores controlar la unidad hasta llegar de forma segura al paraje La Esperanza.
Tras el incidente, la empresa dispuso el reemplazo del colectivo para que los pasajeros pudieran completar el trayecto hasta Río Gallegos. Mientras aguardaban la llegada de la nueva unidad, permanecieron varias horas en el lugar y debieron trasladar todo su equipaje al otro vehículo.
El trasbordo se concretó poco antes de las 18, lo que ocasionó una demora considerable en el servicio respecto del horario previsto de arribo.
Hasta el momento, TAQSA no emitió un comunicado oficial para explicar las causas de la falla mecánica. Tampoco se informó si la unidad será sometida a inspecciones técnicas para determinar qué provocó el desprendimiento de la rueda. Aunque el episodio no dejó personas lesionadas, el susto entre los pasajeros fue inevitable.





