La falta de orden provocó una multiplicación desmedida de aspirantes al Municipio. Desde las bases acusan a la conducción del Consejo de Localidad de atacar públicamente al intendente peronista, encerrarse en el «hermetismo» y no fijar postura sobre los despidos y la crisis hidrocarburífera.
La ausencia de un liderazgo ordenador y la falta de espacios orgánicos de debate han desencadenado un escenario de dispersión inédito en el Partido Justicialista de Comodoro Rivadavia, donde actualmente se cuentan al menos siete precandidatos con aspiraciones a la intendencia. En diálogo con Radio del Sur 97.1, el dirigente Ariel Gamboa atribuyó esta proliferación de nombres a la anarquía partidaria y cuestionó con dureza el rol desempeñado por el Consejo de Localidad.
Sobre la llamativa cantidad de dirigentes que han manifestado su intención de competir por la alcaldía comodorense —dato observado y contabilizado por la propia mesa periodística de la emisora—, Gamboa explicó que la falta de conducción transforma las precandidaturas en meras fichas de posicionamiento individual. «Como no hay conductores legitimados que pongan orden, pasan estas cosas. Muchos compañeros salen a la palestra a manifestar intenciones que a veces terminan siendo elementos de negociación para bajarse a tiempo y buscar una candidatura a concejal», recriminó.
Por otra parte, el dirigente lanzó duras críticas a la gestión de Roberto Calo al frente del Consejo de Localidad, acusando a la conducción partidaria de mantener un «hermetismo» que bloquea la participación de la militancia de base, las unidades básicas, los sindicatos y los centros vecinales. «Es un PJ cerrado al debate político donde las mesas que se convocan son pocas y con muy pocos actores», denunció.
En esa misma línea, Gamboa fustigó la actitud de la cúpula local por haber utilizado la escena mediática para enfrentarse al propio Ejecutivo municipal conducido por Othar Macharashvili. «Fue muy loco que en estos últimos años se escuche a dirigentes partidarios pegándole a su propio intendente peronista. Una cosa es tener diferencias, para eso están los ámbitos institucionales o las mesas políticas donde te podés decir de todo y sacarte los ojos si es necesario, pero salir públicamente a tomar una posición y pegarle al intendente desde el rol de presidente del partido es algo que no corresponde», enfatizó.
Asimismo, la crítica de Gamboa alcanzó la agenda social de la ciudad, recriminando que el PJ no se haya pronunciado ni haya generado debates sobre problemáticas de alta repercusión para la comunidad, como los despidos en la industria petrolera, la reorganización de los bienes de YPF o la situación ambiental e infraestructura vinculada al Cerro Hermitte.
De cara al futuro inmediato, y ante el riesgo de un calendario electoral ajustado, el referente exigió convocar de forma urgente a una mesa política que debata la reforma de la Carta Orgánica del partido. «Venimos de procesos electorales con serias irregularidades y amañados legales. Necesitamos garantizar una interna transparente, justa y en igualdad de condiciones para que los candidatos más representativos sean quienes lleven la bandera del peronismo», concluyó.





