Luego del alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán, comenzó a normalizarse el tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial que había quedado paralizada por la escalada del conflicto.
De acuerdo con datos del servicio de monitoreo MarineTraffic, los primeros buques ya lograron atravesar la zona tras la reapertura temporal del corredor marítimo, medida que forma parte de la tregua alcanzada entre ambas naciones para habilitar negociaciones diplomáticas en los próximos días.
Entre las primeras embarcaciones en retomar la ruta se encuentran el granelero NJ Earth, de bandera griega, y el Daytona Beach, registrado en Liberia, ambos procedentes del puerto iraní de Bandar Abbas. Según el seguimiento satelital, «ya se están registrando los primeros movimientos» en la zona.
Pese a esta reactivación inicial, aún permanece una gran cantidad de barcos a la espera de cruzar el estrecho. Se estima que hay cientos de embarcaciones en las inmediaciones, entre ellas más de 400 petroleros, además de buques de transporte de gas licuado y gas natural, muchos de los cuales habían quedado prácticamente detenidos durante la interrupción.
El cese de hostilidades fue anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pocas horas antes de que venciera el ultimátum impuesto a Teherán. El acuerdo contempla una tregua de dos semanas, durante las cuales se prevé avanzar en negociaciones formales que tendrían lugar en Pakistán.
No obstante, la tensión continúa. Trump reiteró que no permitirá el enriquecimiento de uranio por parte de Irán y advirtió que aplicará sanciones severas a los países que colaboren militarmente con ese país.
En la misma línea, el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, calificó el acuerdo como «frágil» y sostuvo que dependerá de la voluntad de Irán para sostenerse en el tiempo. «Si no actúan de buena fe, se darán cuenta de que Estados Unidos no es un país con el que se puede jugar», advirtió.
Mientras tanto, el restablecimiento parcial del tránsito en el estrecho de Ormuz genera alivio en los mercados internacionales, que siguen de cerca la evolución del conflicto y las negociaciones en curso.





