Una señal de silencio y dos manzanas en la mochila escolar fueron las señales claves que alertaron a un par de padres, de que su hija de cuatro años, sufría abuso sexual de parte de un portero del Jardín de Infantes N° 1000, situado en el barrio Nicol, en la localidad bonaerense de Virrey del Pino.
Las palabras de la niña dieron lugar al testimonios de sus pares que desencadenaron en un total de 14 denuncias que están en la Justicia, en las que la docente a cargo de la sala también aparece como presunta cómplice de los delitos cometidos. Por el momento, el acusado se encuentra detenido.
Facundo Quilodran, es papá de la nena de 4 años que se animó a hablar. A partir de su relato salieron a la luz testimonios de otros chicos de la salita, los cuales coinciden entre sí. Quilodran contó que el indicio que les terminó de indicar que algo raro le estaba pasando a su hija, tuvo lugar cuando la niñera fue a buscar a la menor a la salida del jardín y fue testigo de una extraña escena en la que el » portero se le acercó a la nena y le hizo una señal de silencio», contó el entrevistado.
Cuando la niñera le preguntó a la niña quien era ese sujeto, ella contestó: «Es un profe que tenemos con el que hacemos juegos, a veces buenos y malos«, sin embargo, luego se negó a seguir hablando ya que sostuvo «que tenían secretos».
Este episodio fue el detonante que impulsó a los padres a realizar la denuncia el jueves pasado en la comisaría de la Mujer de Virrey del Pino.
Nota: Crónica





