En diálogo con Radio del Sur 97.1, el médico pediatra Mauro Nieto cuestionó la hipótesis de que una neumonía haya sido la causa principal de la muerte de Ángel López y aseguró que, desde el punto de vista clínico, «es muy difícil sostener» esa explicación.
El profesional aclaró en reiteradas oportunidades que hablaba «en términos generales» y no específicamente sobre la causa judicial, aunque analizó distintos aspectos médicos vinculados a los datos conocidos públicamente del caso.
«Terminantemente no. Una neumonía no provoca muerte cerebral», sostuvo Nieto al ser consultado sobre la posibilidad de que una infección respiratoria no tratada pudiera derivar directamente en ese cuadro.
El pediatra explicó que una neumonía severa suele presentar síntomas evidentes y requiere una evolución prolongada para derivar en un desenlace fatal.
«No existe una neumonía sin fiebre. Hoy los chicos no se mueren de neumonía porque existen tratamientos y terapias intensivas. Tiene que ser una neumonía masiva y de muchos días para llegar a una situación extrema», remarcó.
En ese sentido, aseguró que los datos difundidos públicamente no coincidirían con un cuadro respiratorio terminal.
«Ningún chico se muere de neumonía si el día anterior estuvo jugando», enfatizó el médico, quien además calificó de «indignante» que se plantee esa hipótesis como explicación principal del fallecimiento.
Asimismo, Nieto señaló que una depresión neurológica severa podría derivar en un cuadro de hipoxia aguda, es decir, una falta grave de oxígeno en sangre, con consecuencias críticas sobre el organismo. «Una depresión neurológica severa puede llevar a un paro respiratorio, a una hipoxia y posteriormente a una muerte cerebral», explicó.
Asimismo, indicó que lesiones cerebrales o golpes fuertes en la cabeza sí podrían provocar daños compatibles con ese tipo de cuadro.
«Los golpes pueden provocar inconsciencia, depresión del sensorio e incluso un paro respiratorio», afirmó.
El especialista también hizo referencia al denominado «síndrome del niño sacudido», una condición reconocida en pediatría que puede generar hemorragias cerebrales y lesiones severas en menores. «Los niños tienen mucha mayor fragilidad que los adultos. Incluso una sacudida fuerte puede provocar hemorragias», explicó.
Finalmente, Nieto insistió en que el caso requiere un profundo análisis médico y forense y sostuvo que el verdadero debate aún no se produjo públicamente.
«Quizás no fue maltrato y eso deberá demostrarse. Pero decir que este chico murió por una neumonía es algo muy difícil de sostener desde el punto de vista pediátrico», concluyó.




