La causa que investiga la muerte de Ángel, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, tendrá este viernes una audiencia considerada clave para el avance del expediente. Las partes fueron convocadas a las 12 en la Oficina Judicial, donde se presentarán los resultados finales elaborados por la Junta Médica Forense sobre las causas del fallecimiento.
El informe reúne las conclusiones obtenidas a partir de la autopsia y de los estudios histopatológicos practicados al cuerpo del menor, elementos que podrían resultar determinantes para definir el rumbo de la investigación.
Aunque la Fiscalía aún no brindó declaraciones oficiales sobre el contenido del análisis, el abogado querellante Roberto Castillo aseguró que la Junta Médica concluyó que Ángel falleció «por múltiples traumatismos craneoencefálicos en concomitancia con una infección pulmonar».
Según indicó el letrado, los estudios detectaron más de veinte infiltraciones hemáticas en distintas zonas de la cabeza, además de hemorragias intracraneales, edema cerebral severo y lesiones neurológicas irreversibles.
Castillo sostuvo también que los especialistas descartaron que las heridas pudieran corresponder a un accidente. «La médica forense encontró lo que ninguna explicación accidental puede justificar», afirmó.
De acuerdo con lo expuesto por el querellante, las lesiones estaban distribuidas en regiones frontales, temporales, parietales y occipitales del cráneo. Incluso señaló que una docena de golpes habrían sido identificados solamente en la parte frontal de la cabeza del niño.
Actualmente, la madre del menor, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, permanecen imputados por homicidio. El juez interviniente fijó un plazo de seis meses para el desarrollo de la investigación.
Desde el inicio de la causa, los fiscales Cristian Olazábal y Facundo Oribones sostuvieron que los estudios complementarios serían fundamentales para precisar el origen y evolución de las lesiones internas detectadas en el niño.
La principal hipótesis de la Fiscalía apunta a que Ángel habría sufrido agresiones reiteradas dentro de su vivienda. Durante la audiencia de apertura de investigación, los fiscales señalaron que González le habría provocado al menos veinte golpes en la cabeza, mientras que Altamirano no habría intervenido para impedir las agresiones.





