En medio de un escenario político complejo, el presidente Javier Milei decidió impulsar con mayor velocidad su agenda legislativa, con el foco puesto en una reforma electoral que incluye modificaciones en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la implementación de la Boleta Única.
Desde la Casa Rosada buscan instalar el debate en el Congreso en las próximas semanas, con la intención de avanzar en los cambios durante este año, sin elecciones nacionales en el calendario, y así evitar que las modificaciones impacten directamente en los comicios de 2027.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es el futuro de las PASO. El oficialismo analiza distintas alternativas, que van desde ajustes en su funcionamiento hasta una eventual eliminación. Sin embargo, reconocen que cualquier decisión requerirá acuerdos con sectores de la oposición para poder ser aprobada.
En ese marco, el Gobierno planea abrir negociaciones con gobernadores y bloques legislativos, con el objetivo de consensuar un esquema que permita reducir costos y simplificar el sistema electoral, en un contexto donde las primarias han sido cuestionadas por diversos espacios políticos.
En paralelo, el Ejecutivo también impulsa la implementación de la Boleta Única de Papel a nivel nacional, una herramienta que ya se utiliza en algunas provincias y que busca reemplazar el actual sistema de boletas partidarias. Según argumentan, este cambio contribuiría a mejorar la transparencia del proceso electoral y evitar irregularidades vinculadas a la distribución de boletas.
La reforma forma parte de una estrategia más amplia con la que el Gobierno intenta posicionar una agenda institucional en el Congreso, en medio de negociaciones políticas donde el oficialismo busca reunir los consensos necesarios para avanzar en cambios estructurales del sistema electoral argentino.





