Daniel Pitón confesó ante el tribunal que inventó el pago de sobornos para escapar de la cárcel. Denunció una «agresión desproporcionada» de la Policía Federal y un régimen de terror en el juzgado del fallecido Claudio Bonadio.
En una declaración que sacudió la sala de audiencias de Comodoro Py, el empresario Daniel Pitón reveló la trastienda de una de las causas más mediáticas de los últimos años. Con un relato crudo y directo, aseguró que su confesión inicial como «arrepentido» fue una ficción construida bajo la presión extrema de ir a prisión.
“Lo que dije fue solamente para no quedarme ahí preso”, sentenció Pitón, quien recordó el clima de «terror» que se vivía en febrero de 2019. El empresario relató que, mientras esperaba para declarar, se enteró de que otros imputados estaban siendo detenidos en ese mismo momento, lo que lo llevó a un estado de shock.
El «teatro» del allanamiento y la extorsión judicial
Pitón comenzó describiendo el inicio de su calvario en Gualeguay, con un operativo policial que calificó de desmedido para una ciudad pequeña.
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Despliegue agresivo: Recordó que la Policía Federal entró a sus oficinas «como para tirar las puertas abajo», un despliegue que consideró totalmente desproporcionado.
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La encerrona: El día de la indagatoria, presentó un escrito diciendo la verdad, pero un empleado judicial le advirtió que al juez no le alcanzaba y que «tenía que hablar de pagos».
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La mentira salvadora: Ante la amenaza inminente de quedar detenido, Pitón decidió «direccionar» su declaración. «Nos vimos en la obligación de mentir en ese momento para no ir presos», confesó ahora con total libertad.
La verdad sobre Ernesto Clarens
El empresario también desarmó la versión oficial sobre sus encuentros con el financista Ernesto Clarens. Explicó que lo buscó únicamente para intentar cobrar certificados de obra atrasados que ponían en riesgo a su empresa, pero se encontró con una realidad muy distinta.
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Sorpresa de Clarens: Según Pitón, el financista se asombró de que estuviera allí por un volumen de obra «insignificante».
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Ofertas rechazadas: Clarens intentó ofrecerle servicios de una financiera, seguros de caución y hasta el alquiler de equipos de una empresa del sur.
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Cero pesos: El empresario fue tajante al asegurar que rechazó todas las propuestas: “A Clarens no le entregué ni un peso, ni a Clarens ni a nadie”.
Un sistema bajo sospecha
Para Pitón, las garantías que hoy siente en el juicio oral no existieron durante la instrucción. El empresario subrayó que su firma, José Eleuterio Pitón S.A., solo manejaba obras menores en Entre Ríos y que no tenía la estructura para formar parte de la supuesta red de recaudación.
Esta retractación abre un interrogante explosivo sobre el resto de las confesiones de los «arrepentidos» que sustentan la acusación contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros 85 imputados. El juicio se reanudará el próximo martes 21 de abril, con la sombra de la duda proyectándose sobre cada foja del expediente original.





