Publicamos de forma íntegra el relato del empresario ante el tribunal. Desde el «terror» del allanamiento en Gualeguay hasta la presión en los pasillos de Comodoro Py para inventar pagos de sobornos.
Tras la conmoción generada por sus dichos en el juicio oral de la Causa Cuadernos, presentamos la reconstrucción detallada de la declaración de Daniel Pitón. El empresario describió minuto a minuto cómo pasó de ser un ciudadano sin antecedentes a sentirse extorsionado por el sistema judicial para «direccionar» una confesión.
El allanamiento: «Una agresión desproporcionada»
Pitón comenzó relatando el quiebre de su vida empresarial en Gualeguay:
«Un día nos visita personal de la Policía Federal con un despliegue y una agresión totalmente desproporcionada. No estamos acostumbrados a eso, es la primera vez que nos pasa. Vinieron como para tirar las puertas abajo con siete u ocho policías».
El empresario recordó la angustia de ver a su familia aislada mientras los efectivos se fotografiaban con carteles de la fuerza en la puerta de su oficina: «Ese allanamiento nos marcó bastante la vida. Nunca habíamos tenido un proceso penal, no sabíamos de qué se trataba».
La llegada a Comodoro Py: El régimen del miedo
Al ser citado en febrero de 2019, Pitón describió una atmósfera de pánico alimentada por los medios y la realidad de los tribunales:
«Los medios ya estaban direccionados. Cada día que venía a declarar algún empresario se lo llevaban detenido. Eso empezó a marcar el terror nuestro. No sabíamos si podíamos ser afectados por eso o no».
La «sugerencia» judicial y el shock
El punto de mayor tensión ocurrió cuando el tribunal de instrucción rechazó su declaración inicial. Según Pitón, sus abogados le advirtieron que el escrito presentado no era suficiente para el juez Bonadio:
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El ultimátum: «Un empleado dijo que el juez no estaba de acuerdo, que teníamos que hablar de pagos y que teníamos que agregarle a la declaración porque con el escrito no alcanzaba».
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La confesión ficticia: «Yo estaba prácticamente en shock. Le dije a mi hermano que yo iba a hablar de pagos porque nos queríamos ir de ahí. Lo que no queríamos era quedar presos, obvio».
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La falsedad del acta: «El acta de la declaración no refleja la verdad. Lo que yo dije fue solamente para no quedarme ahí con la posibilidad de irme preso si no declaraba».
El vínculo con Ernesto Clarens
Sobre el financista que actuaba como «arrepentido» clave en la causa, Pitón fue tajante al desmentir el pago de retornos:
«Clarens se sorprendió de que yo estuviera ahí por ese volumen de obra que era insignificante. Me ofreció una financiera, seguros de caución y alquilar equipos de una empresa del sur. Le transmití que no nos hacía falta nada de eso. A Clarens no le entregué ni un peso, ni a Clarens ni a nadie».
Final de la declaración: «Acá sí se respetan las garantías»
Para cerrar su exposición, el empresario comparó la etapa de instrucción con el juicio actual que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 7:
«Siento que la causa en esta instancia no ha recibido ninguna exigencia. Siento que acá sí se respetan las garantías, y no era lo que pasaba en el juzgado en ese momento. Es la primera oportunidad que tengo de expresarme con total libertad y le puedo asegurar que nosotros no cometimos ningún delito».
El debate oral continuará el próximo martes 21 de abril, con la expectativa puesta en si otros empresarios seguirán el camino de Pitón y denunciarán presiones similares durante la recolección de pruebas original.





