Un hecho estremecedor sacudió a la ciudad de Shreveport, donde un hombre asesinó a ocho menores —siete de ellos sus propios hijos— durante un violento episodio ocurrido en la madrugada del domingo. El atacante murió luego de ser abatido por la Policía tras intentar escapar.
De acuerdo a las autoridades, el agresor, identificado como Shamar Elkins, protagonizó lo que fue calificado como un «conflicto doméstico» que derivó en una tragedia de gran magnitud. En total, diez personas recibieron disparos durante el ataque.
Según informó el vocero policial Christopher Bordelon, el sospechoso huyó en un vehículo robado tras cometer los crímenes, pero fue alcanzado por agentes y abatido durante una persecución. «Creemos que actuó solo», señaló.
El episodio dejó como únicas sobrevivientes a dos mujeres adultas, ambas con heridas de bala. Una de ellas, pareja del agresor y madre de los niños, se encuentra en estado crítico. La otra mujer, madre de uno de los menores fallecidos, también permanece en grave estado.
La escena del crimen abarcó al menos tres viviendas en el barrio Cedar Grove, lo que evidencia la magnitud del ataque. La investigación continúa en etapa inicial y las autoridades advirtieron que los datos disponibles son aún preliminares.
El intendente de la ciudad, Tom Arceneaux, expresó su consternación: «Es una situación trágica, probablemente la peor que hemos vivido».
Según trascendió, Elkins tenía antecedentes por un caso vinculado a armas de fuego en 2019 y había formado parte de la Guardia Nacional del Ejército de Luisiana durante siete años, hasta 2020.
El hecho generó conmoción en todo Estados Unidos por la violencia del ataque y la cantidad de víctimas, en un nuevo episodio que reabre el debate sobre la seguridad y el acceso a armas en el país.




