La fiscal María Laura Blanco brindó precisiones en Radio del Sur 97.1 sobre el avance de la investigación por el femicidio de Valeria Schwab, ocurrido en la zona de la costanera. Tras los resultados de las pericias científicas, el Ministerio Público Fiscal concluyó que el autor del crimen fue Jonathan Chacano, de 34 años, quien se suicidó al día siguiente del hecho.
«Hoy las evidencias nos dicen eso», afirmó Blanco en relación a la autoría. Y explicó que la prueba determinante fue el ADN hallado debajo de las uñas de la víctima. «En las uñas de Valeria encontramos ADN de una sola persona, coincidente con Chacano. Eso confirma la sospecha que teníamos desde el inicio», señaló.
La fiscal detalló que Schwab presentó claras señales de defensa. «Sabemos que se defendió muchísimo y luchó por su vida», remarcó. Además, indicó que Chacano tenía marcas visibles en el rostro compatibles con arañazos. A su vez, en las uñas del propio agresor también se detectó ADN de la víctima.
Reconstrucción del ataque
A través del relevamiento de cámaras privadas, la Brigada logró reconstruir el recorrido del sospechoso la noche del 13 de enero. Según explicó Blanco, Chacano llegó a la zona de la costanera alrededor de las 22:20, mientras que Valeria fue registrada por cámaras a las 22:30 cuando se dirigía hacia zona sur.
«Tenemos prácticamente la certeza de que se cruzaron primero», indicó la fiscal. La joven fue vista nuevamente a las 23:10 regresando por el paseo costero. El ataque ocurrió minutos después, en el camino alternativo que bordea el viejo cementerio, en un sector oscuro sin cámaras de seguridad.
En el lugar se hallaron los auriculares inalámbricos de la víctima, uno de ellos roto, lo que coincide con una lesión en su oreja. «Suponemos que fue atacada allí y luego llevada hacia la zona más baja, donde finalmente se encontró el cuerpo», describió.
Confirmación del abuso
Blanco confirmó además que la joven fue víctima de abuso sexual. «Hoy podemos decir que sí, en función de los hallazgos», sostuvo. Aclaró que la autopsia por sí sola no determina un abuso, sino que describe lesiones. «La conclusión llega cuando, además de las lesiones, constatamos ADN masculino compatible con Chacano en los hisopados vaginales», explicó.
Actualmente se realizan estudios histopatológicos para determinar si determinadas lesiones fueron producidas en vida. «Eso es lo que se está peritando ahora. Con esos resultados se podrá cerrar el informe final de autopsia», indicó.
El suicidio y la investigación
Chacano se quitó la vida el 14 de enero alrededor de las 14 horas, en una vivienda donde trabajaba como ayudante de albañil. Se ahorcó con un cable. La cercanía temporal con el crimen y las lesiones que presentaba hicieron que la fiscalía decidiera investigar ambas situaciones en conjunto.
Sobre los antecedentes del acusado, Blanco aclaró que no tenía condenas. «Había sido denunciado en dos causas, pero en ambas fue sobreseído. No podemos considerarlas antecedentes», precisó. Tampoco surgieron, según las entrevistas a familiares, antecedentes de inestabilidad emocional. Sí se confirmó que atravesaba una separación y que estaba viviendo en situación de calle, en la zona de la costanera.
Consultada sobre si el ataque fue planificado, la fiscal sostuvo que no hay elementos para afirmarlo. «El hecho de que él llegue a esa hora nos hace presumir que no estaba planificado. Pudo haberla cruzado y decidido atacarla cuando la volvió a ver. No lo podemos saber con certeza», expresó.
Dudas de la familia y rol de los medios
Respecto a las dudas manifestadas por la hermana de la víctima sobre la posible participación de más personas, Blanco señaló que entiende el planteo. «En un primer momento yo también pensé que podía haber actuado otra persona. Pero la evidencia científica indica que fue uno solo», afirmó. Y agregó: «No es imposible que una persona con fuerza física haya podido reducirla, sobre todo si recibió un golpe fuerte».
Finalmente, la fiscal se mostró crítica con la difusión de información durante la investigación. «La información no salió de la fiscalía. Difundir datos sensibles puede entorpecer una investigación, sobre todo cuando aún no está confirmada la participación de otras personas», advirtió. Y remarcó: «La prensa puede tener información, pero es importante evaluar si su publicación puede perjudicar el proceso judicial».
Con los resultados de ADN ya incorporados al expediente, la causa judicial por el femicidio queda prácticamente cerrada en cuanto a la autoría material, mientras se aguardan los informes finales de autopsia para completar las conclusiones médicas.





