El presidente de la vecinal, Alfredo Gómez, explicó en Radio del Sur 97.1 que cada uno de los sectores afectados presenta una realidad diferente y que las necesidades de los vecinos varían según el nivel de impacto sufrido por el movimiento del terreno.
A medida que se acerca el invierno, crece la preocupación entre las familias afectadas por el corrimiento del Cerro Hermitte, ocurrido meses atrás en distintos sectores de barrio General Mosconi. Desde la Asociación Vecinal advirtieron que las soluciones avanzan lentamente y que todavía no existe un plan integral conocido para resolver la situación de los damnificados.
«Las soluciones van en forma lenta y la situación es compleja porque cada realidad es completamente distinta. Hay vecinos que consideran que no podrán volver a sus casas y otros que quieren regresar, por lo que existen posiciones muy diferentes», señaló.
Gómez detalló que en algunos sectores comenzaron trabajos para restablecer servicios, aunque persisten inconvenientes. En avenida Mazaredo, por ejemplo, parte de los vecinos recuperó el suministro de gas, mientras que otros aún deben realizar reparaciones en sus instalaciones. En Los Tilos, en tanto, se detectaron pérdidas en la red que dificultan la normalización del servicio.
La situación también preocupa a los habitantes de barrio Sismográfica, donde los vecinos continúan reuniéndose para analizar el futuro del sector y las posibles medidas a adoptar.
«Los vecinos están preocupados porque la información que manejan es que el barrio podría cerrarse y que algunas viviendas serían demolidas. Están tratando de ver cómo enfrentar esa situación», indicó.
Reclamo por un plan de contingencia
El dirigente vecinal recordó que desde el inicio de la emergencia acompañaron a las familias afectadas y colaboraron con organismos municipales y de seguridad. Sin embargo, remarcó que con el paso de los meses dejaron de ser convocados a las instancias de discusión.
«Lo que pedíamos era que las autoridades presentaran un plan de trabajo para que la gente se sintiera contenida y supiera qué iba a pasar a futuro», sostuvo.
En ese sentido, afirmó que hasta el momento la vecinal no tiene información concreta sobre la existencia de una estrategia integral para abordar las consecuencias del derrumbe.
«Si hay un plan, nosotros no lo conocemos. Esa es la realidad», expresó.
Familias aún desplazadas
Gómez recordó que todavía hay personas alojadas en instalaciones transitorias como el gimnasio del Club Huergo y el Centro de Encuentro Evita, aunque en menor cantidad que durante los primeros días de la emergencia.
Además, destacó que continúan realizando tareas de asistencia junto a distintas organizaciones. Este jueves, por ejemplo, la vecinal coordinará con la Cruz Roja una entrega de kits de higiene y limpieza destinados a los damnificados.
«Todavía hay necesidades que cubrir. Hay familias que siguen atravesando una situación muy difícil», remarcó.
La preocupación por los tiempos
A pocos días del vencimiento de la emergencia declarada por ordenanza municipal, Gómez aseguró que los vecinos siguen esperando definiciones sobre el futuro de sus viviendas y advirtió que los tiempos administrativos no coinciden con las urgencias de quienes perdieron parte de su patrimonio.
«Todos están esperando que la Municipalidad les dé una solución. El problema es que los tiempos de los funcionarios no son los tiempos de la gente», afirmó.
Asimismo, reveló que algunos vecinos comenzaron a analizar alternativas judiciales ante la falta de respuestas concretas, mientras otros prefieren esperar una solución consensuada.
«Los vecinos nos piden prudencia. Algunos están evaluando acciones legales y otros no. Lo que todos quieren es una respuesta que les permita resolver su situación», concluyó.




