Juan Pablo Luque se reunió con el Secretario de Bioeconomía para reclamar un plan de acción inmediato que frene el derrumbe de la producción lanera en Chubut. La provincia enfrenta una triple amenaza: crisis de precios, sequía severa e inseguridad rural. Buscan un acompañamiento que reconozca el valor estratégico del pionero patagónico.
La crisis que atraviesa el sector ovino patagónico escaló hasta los despachos nacionales. Juan Pablo Luque, Diputado Nacional electo por Chubut, se reunió con el Secretario de Bioeconomía, Fernando Vilella, para exigir formalmente una «agenda urgente» que aborde la dramática situación de los productores locales.
El reclamo de Luque se fundamenta en el colapso de la actividad lanera, que históricamente fue el motor pionero de la región. El objetivo es obtener medidas concretas de acompañamiento que permitan a los productores sostener la actividad, que se encuentra al borde del límite.
Los tres ejes de la crisis
Según el diagnóstico elevado a las autoridades nacionales, la producción ovina se encuentra en un punto crítico por la convergencia de varios factores:
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Caída de Precios: El valor de la lana y la carne se ha desplomado, afectando gravemente la rentabilidad.
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Impacto Climático: La persistente sequía ha deteriorado la calidad de los campos y la capacidad forrajera.
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Inseguridad Rural: El aumento de los ataques de fauna y el abigeato (robo de ganado) genera pérdidas constantes y desaliento.
Luque enfatizó que la agenda solicitada debe ir más allá de las promesas y reflejar un compromiso real que reconozca el valor estratégico del sector ovino en la economía y la identidad de la Patagonia.





