La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó un nuevo capítulo con la detención de Osvaldo Fassetta, un hombre de 47 años acusado de encubrimiento agravado en un contexto de violencia de género. Horas antes de su arresto, había brindado varias entrevistas en las que relató sus últimas horas junto a la adolescente y detalló su participación en la búsqueda tras la desaparición.
Fassetta, quien residía en la vivienda de Claudio Gabriel Barrelier —principal acusado por el crimen—, aseguró que el sábado previo a la desaparición compartió distintas actividades junto a Agostina, su madre Melisa Heredia, el hermano menor de la joven y Barrelier.
Según relató, el grupo se reunió en un predio donde se disputaba un partido de fútbol y luego asistió a un cumpleaños. «De ahí nos fuimos a un cumpleaños, los cinco juntos. Después Agostina, su mamá y el nene regresaron a su casa, mientras que Claudio se fue conmigo hasta mi lugar de trabajo», recordó.
Uno de los episodios que más llamó su atención ocurrió durante el encuentro deportivo. «Escuché que Agostina le pidió a Claudio su número de teléfono. La mamá estaba cerca y él en ese momento no se lo dio», contó en declaraciones televisivas.
La búsqueda de la adolescente
Fassetta también describió cómo tomó conocimiento de la desaparición de la menor durante la madrugada siguiente. Según indicó, fue la propia madre de Agostina quien lo llamó para informarle que la joven no había regresado a su hogar.
«Cerré el negocio y salimos a buscarla con dos amigos. Recorrimos plazas, calles y después fuimos a la comisaría para hacer la exposición. Más tarde nos derivaron a la Unidad Judicial para formalizar la denuncia», explicó.
En ese contexto, sostuvo que Barrelier no participó de los primeros rastrillajes. «No colaboró con nosotros. En ese momento la prioridad era ayudar a una mamá desesperada y encontrar a Agostina», afirmó.
El detalle que despertó sospechas
Entre los distintos testimonios que brindó antes de su detención, hubo una observación que cobró relevancia con el avance de la investigación.
Fassetta aseguró que, al regresar a la vivienda donde residía, encontró modificaciones en la habitación que ocupaba. «Habían puesto un acolchado claro en la cama donde yo dormía. El sábado, antes de irme, las colchas eran grises. Cuando volví había otra que nunca había visto», relató.
Ese dato, junto con otros elementos reunidos por los investigadores, forma parte de la causa que derivó en su arresto bajo la sospecha de haber colaborado para ocultar pruebas o entorpecer la investigación.
Mientras tanto, la fiscalía continúa reuniendo evidencia para determinar el grado de participación que pudo haber tenido Fassetta en los hechos posteriores al crimen de Agostina Vega, una causa que sigue conmocionando a la provincia de Córdoba.




