El barco Cabo Vírgenes amarró en el muelle Almirante Storni con el cuerpo del marinero de 50 años que cayó al mar en alta mar. Entre lágrimas, sus familiares lo recordaron por su fortaleza y sus enseñanzas.
Una jornada atravesada por la angustia y el profundo dolor se vivió este viernes en el muelle Almirante Storni de Puerto Madryn con el arribo del buque Cabo Vírgenes, embarcación en la que trabajaba Haldi Morales, el marinero oriundo de Sierra Grande que falleció el jueves tras caer al agua durante una maniobra de pesca.
Su familia viajó especialmente para recibir el cuerpo y acompañar el operativo llevado adelante por las autoridades portuarias. En medio de la congoja, su hermana dedicó unas emotivas palabras a quien consideraba un pilar fundamental en su vida: «Nos duele y nos va a doler toda la vida. Vos sabés que te amamos. Más que un hermano, fuiste mi papá. Me criaste, ayudaste a mi mamá y siempre estuviste para nosotros. Si hay otra vida, de seguro nos vamos a encontrar».
Morales, de 50 años y padre de cinco hijos, dejó un legado imborrable en sus seres queridos. Uno de sus hijos también expresó el orgullo por los principios que le inculcó: «Siempre nos dio todo. Nos enseñó valores que hoy en día mucha gente no tiene. Nos crió de una manera muy especial y nos preparó para todo. Lo vamos a honrar como podamos y vamos a seguir adelante como la familia que somos».
La familia agradeció el permanente acompañamiento del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) de Sierra Grande desde el momento en que fueron notificados de la tragedia. Tras el amplio operativo desplegado por Prefectura Naval y pesqueros de la zona para su hallazgo, la comunidad pesquera patagónica despide con dolor a uno de sus trabajadores.
Información y testimonios recabados por Canal 12.




