Represión, movilizaciones y paro de actividades tras una reforma parcial sin consenso en la Constitución. La decisión no fue consultada ni consensuada de manera democrática. Las acciones sociales recurrieron a paros y movilizaciones masivas, sobre las cuales el Gobierno de Jujuy reaccionó con represión.
En diálogo con el periodista Juan Quispe, se pudieron conocer detalles sobre la situación social actual en Jujuy: «Se está llevando a cabo un banderazo que va a recorrer el centro capitalino hasta llegar a la legislatura jujeña para encontrarse con otra convención dado que ayer hablaba el gobernador de la provincia indicando que volvía a reformular dos artículos que habían generado la discordia con los pueblos originarios y se vuelve a la Constitución de 1986» indicó.
«Una de ellas habla de la adhesión a lo que pasa respecto a que cada provincia hacía uso de sus propias tierras» detalló, y aseguró: «Fueron puntos muy marcado que dejaron mucha inconsistencia en la relación y el conflicto con las comunidades originarias. De las 300 comunidades o más, que hay en la provincia, sólo 179 tuvieron comunicación con el gobierno».
«Ese ha sido el punto, nunca han tenido comunicación directa para ver en que se puede avanzar en conjunto. Llegan empresas, avanzan y ellos se encuentran cuando todo está arreglado y programado. Se encuentran con empresas al lado conviviendo con la contaminación del agua y genera esta inestabilidad. Al enterarse que se va a modificar de forma parcial la Constitución y vuelven a tocar los artículos donde se habla de la relación con las comunidades, explotaron y salieron a las calles porque nos los hicieron partícipes y hasta desconocen punto que significa esto que están modificando» sostuvo.
«Es una situación de mucho reclamos por parte de gremios, organizaciones sociales, sector docente y las comunidades originarias» finalizó.





