La renuncia de Manuel Adorni al Gobierno abrió un nuevo frente de decisiones para el presidente Javier Milei. Además de cubrir la vacante en la Jefatura de Gabinete, el Ejecutivo deberá resolver qué ocurrirá con el lugar que el exfuncionario ocupa en el directorio de YPF, uno de los cargos de mayor peso dentro de la empresa estatal.
Adorni fue designado a comienzos de este año como director titular Clase A, en representación del Estado nacional. Se trata de la denominada «acción de oro», una posición estratégica que otorga facultades especiales dentro del directorio de la petrolera.
Con su salida del Gabinete, ahora resta definir si continuará desempeñando ese rol o si el Gobierno optará por nombrar a un nuevo representante.
Un puesto estratégico y con una elevada remuneración
Además de su relevancia política, el cargo también se destaca por los honorarios que perciben sus integrantes.
Según los montos aprobados para el directorio de YPF, la remuneración mensual ronda los 80 millones de pesos por director, aunque el monto final depende de la distribución interna y de la decisión de cada integrante de aceptar o no esos honorarios.
La decisión quedó en manos de Milei
Adorni había asumido en enero como representante del Estado dentro del directorio de la petrolera, reemplazando en ese lugar a Guillermo Francos, quien pasó a ocupar la silla que había dejado vacante José Rolandi.
Ahora, tras su alejamiento del Ejecutivo, será Javier Milei quien deberá decidir si el exfuncionario conserva ese puesto o si el Gobierno designa a otro dirigente para representar los intereses del Estado dentro de YPF.




