El trágico fallecimiento del Sargento Primero de la Policía de Chubut, identificado bajo las iniciales D.D., desató una fuerte controversia en el ámbito de la seguridad provincial. Luego de que presuntos sectores internos de la fuerza intentaran vincular la drástica decisión del agente con la situación salarial de la institución, el ministro de Seguridad y Justicia de la provincia, Héctor Iturrioz, brindó una conferencia de prensa en Comodoro Rivadavia donde rechazó de forma categórica estas versiones, calificándolas de «bajeza absoluta».
El hecho y el inicio de las actuaciones judiciales
El trágico episodio tuvo lugar en el interior de un departamento de alquiler ubicado en el pasaje Los Patos al 2000, en el barrio Jorge Newbery. Vecinos del lugar dieron aviso inmediato a la guardia de la Comisaría Segunda tras escuchar una detonación proveniente de dicha vivienda.
Al arribar al domicilio, los uniformados encontraron a los familiares de la víctima intentando asistirlo tras el disparo. De inmediato se dispuso su traslado de urgencia en ambulancia hacia el Hospital Regional, donde finalmente se constató su fallecimiento debido a la gravedad de la herida.
Las primeras actuaciones en la escena fueron coordinadas por la Jefatura de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, en conjunto con el fiscal de turno Adrián Cabral y peritos de la División Criminalística. Durante la inspección ocular, las autoridades judiciales procedieron al secuestro del arma reglamentaria del sargento para someterla a los peritajes de rigor.
Un dato clave para la investigación
El avance de la causa sumó un elemento administrativo de relevancia: el policía, oriundo de la localidad de Cholila y asignado formalmente a la seccional de Kilómetro 3, se encontraba atravesando un período de disponibilidad temporal bajo el artículo 38 del estatuto interno.
Esta situación legal implicaba que el agente debía permanecer desarmado. Por este motivo, la investigación en los tribunales locales busca ahora clarificar el circuito administrativo para determinar con precisión cómo el armamento continuaba en su poder al momento del hecho.
La palabra del ministro Iturrioz: «Es una bajeza increíble hacer política con esto»
Ante la difusión de las versiones que asociaban el deceso a reclamos salariales, el ministro Héctor Iturrioz se mostró profundamente indignado y defendió firmemente los protocolos de contención que posee la institución estatal:
«Nosotros hemos establecido que era un problema personal. Lo que sí no puedo dejar de mencionar es que realmente me da asco cómo lo utilizan políticamente, porque salió un presunto policía, que no voy a nombrar ahora pero lo voy a hacer en su momento, que decía que eran problemas económicos. Nada más lejano a la realidad», sentenció el funcionario.
El titular de la cartera de Seguridad insistió en que los motivos pertenecen estrictamente a la intimidad del agente: «Eran problemas personales, respetables de él, que tienen que quedar en su fuero interno y el de su familia. Salir a hacer política con esto, refregarse y revolcarse en la sangre de un policía muerto, es una bajeza increíble. Yo detesto a la gente que hace eso, son una basura».
Asimismo, Iturrioz respaldó el accionar del área de salud mental de la fuerza:
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Asistencia activa: «Nosotros tenemos un gabinete psicológico. A todos se les hace el seguimiento psicológico, a todos se les hace asistencia».
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Retiro de armamento: El ministro aclaró que «lo primero que se hace, obviamente, es retirarle el arma cuando hay una situación de riesgo».
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La cuestión salarial: Respecto al contexto general, admitió que «gana poco todo el mundo. A mí me gustaría que la policía gane más, pero no fue el motivo del suicidio. Y decir que ese fue el motivo, hay que ser muy basura».
La causa judicial continúa su curso con el objetivo de descartar cualquier otra hipótesis legal en torno al deceso, mientras se abre de fondo el debate sobre el acompañamiento y control de los integrantes de las fuerzas de seguridad estatales que se encuentran en contextos de aislamiento preventivo de sus funciones habituales.





