Una mañana de limpieza rutinaria se transformó en una escena de investigación forense este martes, cuando un joven trabajador de 22 años tropezó con un hallazgo perturbador cerca del Club Náutico. Minutos antes de las 10:00, mientras realizaba tareas de mantenimiento en la zona costera, el operario divisó restos óseos que resultaron ser un cráneo humano con evidentes signos de deterioro, lo que motivó un despliegue policial inmediato en el sector.
Efectivos de la Comisaría Primera acordonaron rápidamente el área para preservar el lugar, mientras los primeros peritajes indicaban que el desgaste de los restos podría deberse a la erosión marina o al paso del tiempo. La Justicia local mantiene abiertas todas las hipótesis: desde un posible hecho criminal hasta la probabilidad de que la marea haya dejado al descubierto un antiguo yacimiento arqueológico, un fenómeno que suele ocurrir en diversos puntos de la costa chubutense.
En las próximas horas, el equipo de Criminalística y especialistas en arqueología forense determinarán si se trata de un resto de valor histórico perteneciente a pueblos originarios o si el hallazgo demanda una investigación penal. Por ahora, el misterio envuelve a la costanera mientras se espera el informe técnico que aclare el origen de estos restos que el mar decidió devolver a la superficie.





