La multinacional acordó con el sindicato Sutna suspender la producción total de sus tres turnos durante el inicio de la semana. El derrumbe de las ventas de autos 0 Km y el desplome de las exportaciones a Brasil arrastran al sector de neumáticos, golpeado por un mercado copado en un 75% por productos importados.
Las alarmas del sector industrial volvieron a encenderse con fuerza. El gigante de los neumáticos Pirelli suspenderá por completo su actividad productiva en una medida drástica forzada por el freno de la industria automotriz y el derrumbe generalizado de las ventas. La decisión, concertada tras intensas negociaciones con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), implica un cese total de actividades que congelará los tres turnos de la fábrica.
Según confirmaron fuentes gremiales a la Agencia Noticias Argentinas, las máquinas se apagarán por completo este domingo y recién volverán a ponerse en marcha el próximo martes. Como parte del acuerdo paliativo con el gremio, la empresa se comprometió a abonar el 100% de los salarios a la plantilla de 650 operarios afectados por este bache operativo.
El «Efecto Dominó» de la caída automotriz
El parate de Pirelli no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de un efecto dominó que tiene su epicentro en las principales terminales automotrices del país. El detonante principal fue el drástico recorte de producción anunciado por la automotriz Stellantis en su planta de El Palomar (donde fabrica los modelos Peugeot 208 y 2008) para lo que resta de mayo y junio.
La crisis del sector se explica a través de dos frentes comerciales severamente dañados:
-
Mercado interno asfixiado: Los patentamientos de vehículos 0 kilómetro cerraron el último mes con una contracción del 14%.
-
Desplome exportador: Las ventas de vehículos hacia Brasil —el principal socio comercial de la región— sufrieron una brutal caída del 37,1%.
Ante este escenario recesivo, Stellantis ya tomó la decisión de reducir su esquema de trabajo de dos turnos a solo uno, abriendo de manera inmediata un registro de retiros voluntarios para reestructurar su dotación de 2.300 operarios.
Radiografía de un sector en mínimos históricos
La parálisis temporal en Pirelli desnuda una realidad estructural alarmante para la producción nacional de cubiertas, un sector que viene siendo castigado de forma consecutiva en los últimos años y que, en el caso particular de esta multinacional, ya arrastra un costo social de 700 despidos desde el año 2023.
De 18.000 a 3.500 neumáticos diarios: La brecha productiva de Pirelli expone la magnitud de la crisis. Mientras que en 2013 la planta operaba en su máximo histórico fabricando 18.000 unidades por día, la cifra cayó a 9.000 durante la pandemia y hoy apenas promedia entre 3.500 y 4.000 cubiertas diarias.
A la severa caída de la demanda local y externa se le suma un factor de competencia asimétrica que asfixia a las plantas radicadas en el país: en la actualidad, el 75% de los neumáticos que se comercializan en la Argentina provienen del exterior. Sin un repunte del consumo y con las automotrices operando a media máquina, el freno temporal de Pirelli enciende los interrogantes sobre la sustentabilidad del empleo industrial en el mediano plazo.





