En una contundente carta abierta, los docentes de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) hicieron un llamado urgente a los diputados y diputadas nacionales de Chubut, instándolos a apoyar la Ley de Financiamiento Universitario.
El documento está dirigido a Eugenia Alianello, Jorge Antonio Ávila, José Glinski, Ana Clara Romero y César Treffinger, exigiendo su compromiso con la educación pública y el bienestar de la comunidad universitaria.
Los docentes señalaron que la aprobación de esta ley es crucial para garantizar el normal funcionamiento de las universidades públicas y recomponer los salarios del personal, que representan la base de la excelencia académica y científica del país. «Es un marco legal necesario para el buen desarrollo de las instituciones universitarias», sostienen en el texto.
Qué dice la carta abierta
«Nos dirigimos a Ustedes como nuestros representantes, en carácter de docentes de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, con el fin de solicitar y reclamar su apoyo a la Ley de Financiamiento Universitario. Entendemos que es un marco legal necesario para garantizar el normal funcionamiento de las instituciones universitarias y recomponer los deteriorados salarios de todo el personal, que son quienes en definitiva hacen a la excelencia académica e institucional.
Con gran pesar, señalamos también que la discusión en torno a esta ley se da en el marco de una maliciosa campaña de desprestigio desarrollada por el gobierno nacional. Con argumentos falaces, se busca deslegitimar un reclamo justo y racional.
-Es falso que el costo fiscal implicado por esta ley atente contra el déficit cero. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, para este año, el costo representaría apenas el 0,14% del Producto Bruto Interno, un monto similar al que el gobierno dejó de recibir al reducir el impuesto a los bienes personales.
-Es falso que las universidades realicen oscuros manejos del presupuesto asignado. Aproximadamente, el 90% está destinado al pago de la masa salarial (de trabajadores en blanco) y el resto cubre las necesidades de funcionamiento edilicio y algunas pocas funciones más.
-Es falso que los y las docentes de la universidad constituyamos una “casta” insensible y egoísta que desea preservar sus privilegios. Trabajamos honestamente y de manera responsable, con el firme compromiso puesto en brindar la mejor formación académica y humana posible, además de crear conocimiento científico y socialmente relevante también a nivel regional.
-Es falso que el desfinanciamiento de la educación universitaria (al igual que el del sistema científico-tecnológico estatal) sea el mejor modo de optimizar su funcionamiento. Sabemos que hay aspectos que deben ser mejorados en diferentes instancias, pero, para que esa mejora sea efectiva, debe haber un plan explícito que involucre diagnósticos serios, que no estén basados en prejuicios y en desinformación.
-Es falso también repetir livianamente que “los pobres no llegan a la universidad”, como un modo de acusar a las universidades de ser espacios elitistas mantenidos con el sacrificio de los sectores de bajos ingresos. En un país donde más de la mitad de la población está debajo del límite de la pobreza, muchísimos de nuestros estudiantes pertenecen a familias cuyos ingresos totales no alcanzan a cubrir la canasta familiar básica.
Al respecto y como otras universidades estatales, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco es una institución que ha cumplido y cumple un rol muy importante en la movilidad social ascendente. Más del 80% de sus egresados son la primera generación de universitarios en sus familias.
Estas son solo algunas de las razones por las cuales les pedimos que honren su rol de Representantes del Pueblo y expresen con su presencia y con su voto el apoyo a una ley que es necesaria y que, como lo demostró la gran marcha del día 2 de octubre, cuenta con el apoyo transversal de gran parte de la sociedad argentina.
Nos une el anhelo de un país más justo y más soberano, en el que la educación no sea un privilegio para unos pocos y en el que los jóvenes sepan que vale la pena el esfuerzo de estudiar para ser profesionales que contribuyan al desarrollo de su región, pudiendo elegir, entre otras opciones, la docencia universitaria y la investigación.
Por último, les recordamos que, según la Constitución Nacional, Ustedes son representantes del Pueblo y deben actuar como tales. En un tema tan importante para el presente y el futuro del país, esperamos que no subordinen su posición a los intereses mezquinos de la especulación partidaria.»





