El proceso de reconstrucción en la zona cordillerana de Chubut se encuentra en el ojo de la tormenta tras una grave denuncia por malversación de recursos. Este lunes, el gobernador Ignacio «Nacho» Torres rompió el silencio con declaraciones tajantes, confirmando que se detectaron irregularidades inaceptables en el uso de los fondos de emergencia otorgados por el Estado.
Según detalló el mandatario, el dinero que debía destinarse a levantar los hogares de las familias que lo perdieron todo en las catástrofes ígneas fue desviado por algunos beneficiarios para fines comerciales. Específicamente, se identificó la construcción de cabañas destinadas al turismo, un rubro ajeno al espíritu de la asistencia social de emergencia.
«Hubo algunos chantas que utilizaron el dinero de la emergencia para construir cabañas turísticas», sentenció Torres, marcando una clara distancia de quienes aprovecharon la crisis para beneficio personal.
El Estado intervendrá con mano de obra
Ante esta situación, y para garantizar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan pero no cuentan con los medios para ejecutarla, el Gobierno Provincial anunció un cambio de estrategia. Torres aseguró que, para aquellos vecinos que aún no han podido reconstruir sus viviendas, el Estado no solo aportará los materiales, sino que asistirá directamente con mano de obra.
Esta medida busca evitar nuevas filtraciones de fondos y asegurar que cada peso invertido se transforme efectivamente en un techo para las víctimas de los incendios, separando la necesidad habitacional urgente de la especulación comercial.





