El incendio forestal que azota la cordillera chubutense tuvo un capítulo desgarrador para un grupo de vecinos de Rada Tilly. Según informó El Observador, la familia de Matías Bahl vio cómo décadas de trabajo en su campo «Naitén» —ubicado a 5 kilómetros de Epuyén— quedaban reducidas a cenizas en cuestión de horas.
En diálogo con el programa “Buen Día Comodoro” de Seta TV, Bahl relató la pesadilla vivida: «Fueron tres días de horror». El establecimiento, un proyecto familiar nacido en 1991, fue rodeado por un frente de fuego incontrolable que, potenciado por el viento, hacía explotar los pinos y lanzaba chispas a cientos de metros de distancia.
Una huida desesperada
La situación se volvió insostenible durante la madrugada, cuando las llamas se aproximaron a solo 80 metros de la vivienda. Ante el riesgo de quedar atrapados, los damnificados iniciaron una evacuación de emergencia.
De acuerdo a la crónica de El Observador, los integrantes de la familia apenas tuvieron tiempo de cargar perros y objetos de valor afectivo, como fotos y recuerdos, en tres camionetas antes de escapar entre el humo y las detonaciones del bosque.
El día después: pérdidas totales
Al regresar al lugar, el panorama era desolador. Aunque la casa principal se mantuvo en pie gracias a la intervención conjunta de bomberos y vecinos, el resto de la propiedad fue devastada. El saldo de daños incluye:
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El 80% de la superficie del campo afectada.
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Maquinarias y galpones destruidos.
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Alambrados y bosque nativo arrasados.
La historia de los Bahl representa el impacto humano y material que los incendios forestales están provocando en la región, golpeando incluso a familias que, aunque residen en la costa como en el caso de los radatillenses, mantienen sus raíces y sustento en la cordillera.





