El alivio fiscal para el petróleo convencional duró apenas un suspiro. Lo que en febrero nació como un incentivo para reactivar las cuencas de la región mediante el Decreto 59/26, hoy sucumbe ante la realidad de un mercado internacional en llamas. Con el barril Brent superando la barrera de los 103 dólares este viernes, el Gobierno Nacional se prepara para oficializar el regreso de las retenciones plenas.
El mecanismo diseñado por el Ejecutivo establecía un esquema de retenciones móviles: el beneficio de «alícuota cero» solo funcionaba si el barril cotizaba por debajo de los 65 dólares, escalando gradualmente hasta los 80 dólares. Sin embargo, el estallido del conflicto bélico el pasado 28 de febrero disparó los precios a niveles impensados hace apenas un mes.
Al perforar el techo de los 80 dólares, la propia normativa advierte que la tregua fiscal termina. Según fuentes del sector, el promedio de precios de la última semana (del 9 al 13 de marzo) se ubicó en torno a los 96 dólares, lo que activa automáticamente la retención máxima del 8%.
El objetivo: enfriar los precios en el surtidor
La decisión de oficializar la suba de retenciones no busca solo recaudación, sino que funciona como un ancla para el mercado interno. Al gravar la exportación, el precio de referencia local se estabiliza (en torno a los 88 dólares), evitando que la disparada internacional se traslade de forma directa y total al costo de las naftas y el gasoil.
«Se busca atenuar el impacto sobre la estructura de costos de los combustibles en un contexto de altísima volatilidad», confiaron fuentes gubernamentales.
¿Cambio de referencia?
En los pasillos oficiales se baraja una alternativa técnica para morigerar el impacto: cambiar el barril de referencia. Actualmente se utiliza el Brent (el más caro), pero el Gobierno analiza volver al WTI, que cotiza algunos dólares por debajo (cerró este viernes en 98,5 USD).
Pese a estos movimientos, el escenario para las operadoras cambió drásticamente en semanas: de tomar un valor de referencia de 71,3 dólares a principios de mes, hoy se enfrentan a un mercado un 24% más caro, lo que tensiona toda la cadena de valor energética del país y especialmente a la actividad en Chubut.
Fuente citada: ADNSUR





