Una multitudinaria Plaza de Mayo se colmó hoy con miles de banderas y el unísono grito de «basta de proscripción», mientras la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio desde su hogar. En un audio que resonó en la histórica plaza, la líder política enfatizó la importancia de la organización frente al panorama electoral y expresó su emoción al escuchar nuevamente el cántico «vamos a volver».
Desde temprano, militantes peronistas y de organizaciones sociales desafiaron el frío para rechazar la proscripción de Fernández de Kirchner y defender la democracia. La ex mandataria, conectando con su público entre risas a pesar de la «prohibición de salir al balcón», agradeció el apoyo y reiteró su visión de un país donde «los pibes coman cuatro veces al día» y «los laburantes lleguen a fin de mes», recordando los «doce años y medio» en los que, según ella, esa realidad existió.
El mensaje de Fernández de Kirchner se volvió más contundente al criticar el modelo actual de gobierno. «Increíble lo que han hecho, cómo han destruido todo», afirmó, para luego comparar el modelo de Milei con un «yogur» que tiene «vencimiento» y es «insostenible en términos económicos». Hizo alusión a experiencias pasadas como las de Martínez de Hoz en el ’76 y Cavallo en los ’90, indicando que «siempre termina igual».
Las críticas no se detuvieron ahí, y la ex presidenta arremetió duramente contra el ministro de Economía, Luis Caputo, calificándolo de «impresentable» y «más chanta no se consigue» por «alquilar dólares para simular que tiene reservas». Cuestionó la sostenibilidad de un país donde «la gente tiene que tarjetear la comida y después no puede pagar la tarjeta».
En un pasaje emotivo, Fernández de Kirchner reflexionó sobre su historia personal, mencionando la dictadura, intentos de saqueo del país, el sacrificio de Néstor Kirchner y el intento de asesinato que sufrió. A pesar de todo, aseguró: «Acá estoy». Finalmente, prometió seguir «haciendo todo lo que esté a mi alcance para estar junto a ustedes», concluyendo con un potente mensaje de esperanza y resistencia: «Tenemos pueblo, tenemos memoria, tenemos historia y tenemos patria. Vamos a volver. Una y mil veces vamos a volver. Los pueblos, finalmente, siempre vuelven.»





