El sector ovino de la Patagonia acaba de registrar un verdadero hito logístico y comercial. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó con éxito la primera exportación de lana sucia realizada directamente desde una barraca de campo, un procedimiento largamente anhelado por el sector que simplifica drásticamente la cadena de comercialización exterior.
El histórico embarque consistió en un total de 55.702 kilos de lana cosechada en los suelos de la prestigiosa Estancia Tecka, ubicada en el departamento de Languiñeo, en el oeste de la provincia de Chubut. La carga tuvo como destino final la República Oriental del Uruguay.
Un cambio de reglas que potencia la competitividad
Esta histórica operación comercial se encuadró bajo un nuevo marco normativo establecido por la Resolución 44/2026 del SENASA. Dicha reglamentación incorporó la figura legal de “Barraca de Campo”, una categoría diseñada exclusivamente para aquellos establecimientos rurales que acopian su propia lana sucia.
Anteriormente, los productores debían someterse a eslabones burocráticos e intermediarios que ralentizaban los envíos. Con la nueva normativa, los campos registrados que cumplen rigurosamente con los requisitos del certificado veterinario internacional acordado con el país comprador pueden despachar la mercadería de forma directa. Esto reduce de manera considerable los tiempos y costos de logística, dotando de mayor competitividad al productor primario frente a los mercados internacionales y manteniendo los altos estándares de sanidad exigidos a nivel global.
El viaje de la fibra patagónica
La gestión técnico-operativa del lote estuvo bajo la estricta mirada del personal de la oficina de SENASA en Esquel, siguiendo los lineamientos de las direcciones nacionales de Sanidad Animal e Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del organismo sanitario.
El periplo de la lana constó de dos etapas estratégicas:
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Trayecto nacional: El cargamento fue trasladado en camiones por vía terrestre desde la localidad de Tecka hasta la Plazoleta Fiscal Patrón Avellaneda, en la provincia de Buenos Aires. Allí, agentes del Centro Regional Metropolitano de SENASA controlaron la documentación, realizaron la inspección física y consolidaron la carga.
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Cruce internacional: Una vez autorizado, el convoy continuó viaje por tierra rumbo al norte de Buenos Aires y Entre Ríos, cruzando hacia el Uruguay a través del puente internacional General San Martín, el paso aduanero que conecta las ciudades de Gualeguaychú y Fray Bentos.
Las autoridades de control recordaron que, si bien este mecanismo representa una solución directa a una demanda histórica del campo, por el momento la operatoria directa desde estancias se encuentra restringida a aquellos mercados mundiales cuyas normativas y requisitos sanitarios bilaterales permitan este tipo de ingresos directos.




