Isaías Barrera, de 20 años, falleció en el Instituto del Quemado de Córdoba con el 95% de su cuerpo afectado. Mientras la novia declaró que se trató de un accidente doméstico, la familia de la víctima denuncia un historial de violencia y exige justicia.
Una profunda conmoción y un reclamo de justicia sacuden a la localidad de Marcos Juárez tras confirmarse el fallecimiento de Isaías Barrera, un joven de 20 años oriundo de Villa María, quien murió en el Instituto del Quemado de la capital provincial luego de haber sufrido graves quemaduras en medio de un confuso episodio. La investigación judicial, que inicialmente se instruía bajo la carátula de lesiones graves, dio un giro tras el deceso de la víctima y se centra ahora en determinar si existió un ataque intencional por parte de su pareja.
El hecho ocurrió el pasado sábado por la tarde en una vivienda de la calle Zeballos al 1200. De acuerdo con los primeros reportes policiales, una cámara de seguridad de la cuadra captó los dramáticos momentos en que el joven corría por la calle envuelto en llamas buscando auxilio. Vecinos de la zona acudieron en su ayuda y una mujer logró extinguir el fuego utilizando una frazada, pero el daño ya era severo.
Barrera fue trasladado de urgencia bajo un cordón sanitario al Hospital Abel Ayerza y, debido a la extrema gravedad de su cuadro —con quemaduras en el 95% del cuerpo—, fue derivado al Instituto del Quemado en Córdoba, donde finalmente falleció en la madrugada del lunes.
Versiones cruzadas e historial de violencia
Desde el primer momento, las declaraciones sobre el origen del fuego entraron en una fuerte contradicción:
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La versión de la pareja: En el lugar del hecho, la novia de la víctima manifestó a los efectivos policiales que desconocía los motivos del inicio del fuego y deslizó que el incidente se habría desencadenado de manera accidental mientras el joven limpiaba una motocicleta.
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La denuncia de la familia: Los allegados a Barrera rechazan de plano la hipótesis accidental. El entorno familiar asegura que la relación de pareja estaba signada por la conflictividad y sostienen que el joven ya había realizado tres denuncias previas por episodios de violencia. Según su reconstrucción, basada en el testimonio de un vecino, la mujer le habría arrojado un bidón con combustible en momentos en que el joven encendía un cigarrillo.
Por su parte, fuentes policiales confirmaron que sobre el propio Barrera también pesaba una judicialización previa por un hecho de violencia familiar, lo que expone un trasfondo de alta complejidad y vulnerabilidad en el hogar que compartían.
Movilización y pedido de justicia
Tras el entierro del joven en el cementerio La Piedad de Villa María, familiares, amigos y vecinos se movilizaron activamente para exigir el pronto esclarecimiento del caso. Durante la despedida, la madre de la víctima apuntó directamente contra la pareja de su hijo, asegurando que «lo prendieron fuego» y reclamando que se avance penalmente contra la sospechosa.
El caso quedó bajo la órbita de la Fiscalía de Instrucción de Marcos Juárez, que por estas horas analiza las imágenes de las cámaras de seguridad del sector, toma testimonios clave a los vecinos que auxiliaron a la víctima y espera los resultados de las pericias de bomberos para determinar científicamente cómo se originó el foco ígneo que terminó con la vida de Barrera.
Fuente: Infobae





