Bajo una tarde cargada de simbolismo, Comodoro Rivadavia fue escenario de una movilización histórica al cumplirse medio siglo del inicio de la última dictadura cívico-militar. Organizaciones de derechos humanos, gremiales, políticas y sociales, junto a una gran cantidad de vecinos autoconvocados, transformaron las calles céntricas en un río de banderas y pancartas que reafirmaron la vigencia del «Nunca Más».
La jornada comenzó pasadas las 16:00 frente a la exsede de la Policía Federal, un sitio emblemático de la represión local, donde se realizaron las primeras intervenciones artísticas. Desde allí, la columna humana inició su recorrido hacia la plaza Kompuchewe, encabezada por las consignas «Fue Genocidio» y «Ni olvido ni perdón», que marcaron el pulso de una marcha atravesada por la emoción y el compromiso generacional.
Durante el acto central en la plaza de la Escuela N° 83, Roberto Llaiquel, referente de la Cátedra Libre de Derechos Humanos, brindó un discurso contundente donde le puso nombre propio al horror vivido en la región hace 50 años. Llaiquel recordó a figuras como Edita Rubilar, los hermanos Silveira, Luis Porciel y Hugo Lorenzi, entre otros detenidos ilegales, señalándolos como el testimonio vivo del aparato represivo que operó en la Patagonia.
Además de recordar el pasado local, se destacó la labor actual de los equipos forenses y los recientes hallazgos en el centro clandestino «La Perla», vinculando la historia comodorense con los avances nacionales en materia de justicia. Mientras en la Casa Rosada la jornada nacional cerraba con la presencia de Cristina Kirchner ante una multitud, en el sur, la comunidad local sellaba su compromiso de sostener una memoria activa frente a cualquier intento de olvido.
Imagen: EL Comodorense





