El viento patagónico obligó a un cambio de planes de último momento, pero no logró opacar la fuerza del reclamo de Justicia. Lo que originalmente iba a ser una vigilia nocturna en la plaza de la avenida Lisandro de la Torre debió trasladarse y reprogramarse por unas horas debido a las fuertes ráfagas, transformando el encuentro institucional en una jornada de profunda carga emocional y unidad política.
La Multisectorial de la Memoria lideró una puesta en escena que recorrió los oscuros sucesos del golpe iniciado hace 50 años. Uno de los puntos más significativos fue el homenaje a 12 víctimas cuyos restos fueron identificados recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el ex centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba. Sus fotografías presidieron el recinto, devolviendo rostro y nombre a quienes el terrorismo de Estado intentó borrar.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades municipales encabezadas por el jefe de Gabinete, Mariano Mazzaglia. En un gesto de consenso democrático, las voces principales estuvieron a cargo de dos dirigentes de fuerzas tradicionalmente opuestas: María Ester Labado, por el Partido Justicialista, y Nadia Sosa, por la Unión Cívica Radical. Ambas coincidieron en la necesidad de sostener los pilares de Memoria, Verdad y Justicia por encima de las diferencias partidarias.
El arte se convirtió en el vehículo para el dolor y la esperanza a través del Centro Artístico El Tierral. Los bailarines del cuerpo de danzas emocionaron a los presentes con una coreografía que representó la persecución, el secuestro y la tortura, musicalizada con clásicos de la resistencia cultural como “Estamos prisioneros carcelero”, de Horacio Guarany. El encuentro cerró con la adhesión local a la campaña “Florecerán Pañuelos”, un tributo vivo a la incansable lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que sigue floreciendo en el sur argentino.
Información de Diario Crónica





