En medio de la investigación por la muerte de Ángel López, el niño de 4 años de Comodoro Rivadavia, en las últimas horas tomó relevancia pública un antecedente judicial de Michel Kevin González, pareja de la madre y uno de los principales imputados en la causa.
Mientras la Justicia profundiza la hipótesis de homicidio agravado por el vínculo, se conoció que González había estado vinculado años atrás a una causa en Ushuaia por presunto maltrato animal. Si bien ese expediente fue cerrado, el dato volvió a instalarse en la escena pública debido a la gravedad del caso actual, que generó una fuerte conmoción en la provincia y en todo el país.
Por el momento, tanto González como Mariela Altamirano permanecen detenidos con prisión preventiva por seis meses, imputados como coautores de homicidio agravado por el vínculo, delito que contempla la pena de prisión perpetua.
En cuanto a la causa principal, el informe preliminar del Cuerpo Médico Forense reveló que el niño sufrió al menos 20 golpes en la cabeza, lo que provocó un edema cerebral hemorrágico que derivó en un paro cardiorrespiratorio. Aunque no se detectaron fracturas, la violencia de los impactos generó daños internos severos e irreversibles.
Otro aspecto que analiza la fiscalía es la concentración de las lesiones en la zona craneal, sin signos de agresiones en otras partes del cuerpo, lo que refuerza la hipótesis de un ataque focalizado y de extrema violencia. Además, los estudios iniciales sugieren que algunas lesiones podrían ser de distinta data, lo que abre la posibilidad de episodios previos.
El antecedente en Ushuaia se remonta a 2019, cuando vecinos del barrio Las Raíces y organizaciones proteccionistas denunciaron situaciones vinculadas a ataques de perros pitbull y presunto maltrato animal. Incluso se mencionó la posible existencia de un criadero clandestino. Sin embargo, la causa fue archivada en junio de 2020 con el sobreseimiento del imputado.
Aunque este episodio no tiene incidencia directa en la causa actual, los investigadores lo consideran parte del contexto general del acusado, lo que contribuye a la repercusión social del caso.
La investigación continuará durante los próximos meses con nuevas pericias, toma de testimonios y análisis del entorno familiar, con el objetivo de reconstruir con precisión lo ocurrido y determinar las responsabilidades penales en un hecho que sigue generando indignación.





