Radio del Sur 97.1 dialogó con el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, sobre la preocupante caída del consumo en Argentina.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reportó una caída interanual del 2,9% en el consumo durante el mes de mayo de 2025, en comparación con mayo de 2024. Esta cifra representa una disminución del 10,5% al 11% considerando la caída del 7,5% registrada entre mayo de 2023 y mayo de 2024.
Si bien el primer trimestre del año mostró un crecimiento económico del 5,8%, según datos oficiales, este repunte no se refleja de manera uniforme en todos los sectores. Mientras que rubros como farmacia y perfumería mostraron aumentos (1,8% y 4,5% respectivamente), otros como indumentaria y textil (-6% a -7%), alimentos y bebidas (-6,7%), y materiales de construcción experimentaron fuertes caídas. El consumo se ha desplazado hacia servicios básicos, como agua, luz e internet.
Femenía atribuye esta situación «a la presión tributaria, que reduce los márgenes de ganancia de las empresas», y a «la falta de un aumento significativo del poder adquisitivo». Asimismo, considera que «para la recuperación del consumo se requerirá mejorar la competitividad económica, abordar problemas logísticos, y realizar una profunda reforma impositiva que incluya acuerdos con las provincias».
Se destaca la preocupación por la situación en la Patagonia, donde la lejanía de los centros de producción y los costos adicionales agravan la situación.
Por último, Femenía declaró que esperarán los resultados de la encuesta de junio «para evaluar el impacto del aguinaldo y del Día del Padre en el consumo», y manifiesta que la mayoría de los comerciantes encuestados esperan una mejora para el año 2026.
Sin embargo, se reconoce el impacto negativo del proceso electoral y la necesidad de una reforma laboral para mejorar la situación económica del país. Femenía enfatiza la necesidad de un diálogo más claro y «una negociación más efectiva por parte del gobierno para llevar adelante las reformas necesarias». Finalmente, se observa que a pesar de la crisis, la cantidad de locales comerciales vacíos es menor que en momentos anteriores.





