Un trágico episodio volvió a encender las alarmas sobre la convivencia con animales de gran porte en la provincia de Córdoba. Un niño de 3 años sufrió graves heridas en el rostro tras ser atacado por la mascota de su familia —un perro anciano y ciego, cruza con pitbull— en una vivienda del barrio Remedios de Escalada. El menor debió ser operado de urgencia en una intervención reconstructiva que duró dos horas y requirió 65 puntos de sutura entre el pómulo, la mejilla y la zona nasal.
El hecho ocurrió cuando el pequeño le pisó una pata al animal de manera involuntaria, provocando la intempestiva reacción del perro. Tras la agresión, el niño fue trasladado inicialmente al Hospital Elpidio Torres y derivado luego al Hospital Infantil. Actualmente se recupera favorablemente, aunque permanecerá internado entre 5 y 10 días para monitorear el proceso de cicatrización y prevenir infecciones.
El caso no es aislado y se suma a una preocupante saga de incidentes registrados durante el mes de agosto en la capital provincial, apenas una semana después de la muerte de otro niño de 3 años atacado por un pitbull en Villa La Lonja. Asimismo, en los últimos días se reportaron agresiones de un dogo a un nene de 2 años y de dos Bull Terrier a un adulto mayor de 70 años.
Frente a la recurrencia de estos episodios, desde la Municipalidad de Córdoba recordaron la vigencia de Huella Animal, el registro obligatorio para la tenencia de razas potencialmente peligrosas como pitbull terrier, dogo argentino, bull terrier, rottweiler y doberman, así como para aquellos animales adiestrados para la defensa y el ataque.





