La Alcaldía de París solicitó formalmente al canciller francés, Jean-Noël Barrot, la apertura de una «exhaustiva investigación» sobre la administración de Santiago Muzio, director de la Casa Argentina (Maison de l’Argentine). La iniciativa busca que el gobierno de Emmanuel Macron intervenga e interpele directamente a la administración de Javier Milei —quien tiene prevista una visita a la capital francesa en octubre— ante serias irregularidades dentro del recinto universitario.
Las denuncias apuntan a decisiones unilaterales que atentan contra el reglamento de la Cité Internationale Universitaire de París, destacándose la falta de renovación de contratos y desalojos de estudiantes sin alternativas de vivienda para el ciclo académico, la retirada de placas conmemorativas dedicadas a los 30.000 desaparecidos de la última dictadura militar argentina y la cesión de espacios para actividades de contenido radical.
En el texto enviado al canciller Barrot, las autoridades parisinas expresaron su preocupación por el rumbo del establecimiento:
«Parece que la gestión de la Maison de l’Argentine, mediante decisiones recientes de su director, está contraviniendo los valores y el reglamento interno de la Cité Internationale Universitaire de París. Hemos recibido comunicaciones sobre decisiones de desalojo o no renovación de contratos que afectan a varios residentes sin que se hayan ofrecido soluciones de vivienda a largo plazo».
Asimismo, el documento enfatiza la gravedad de la remoción del material conmemorativo y la realización de actos ideológicos en el predio:
«Se nos ha informado de la retirada de placas conmemorativas dedicadas a las 30.000 víctimas desaparecidas de la dictadura argentina. Esto constituye un ataque particularmente grave contra su memoria y contra la historia de la institución. Además, lamentamos que se permitan reuniones que difunden ideologías de extrema derecha, negacionistas del Holocausto, de odio y discriminatorias en una universidad de renombre internacional».




