Un bar estratégico a metros de la oficina de Tránsito de General San Martín funcionaba como la carnada perfecta. Allí donde la vía legal fallaba para aprobar un examen médico o técnico, aparecía la oferta de un carnet falso sin pasar por los controles. Esta pieza clave era apenas el eslabón visible de una red dedicada a la falsificación estratégica de Documentos Nacionales de Identidad y licencias de conducir, la cual terminó desmantelada tras una investigación de gran escala liderada por la Policía Federal Argentina.
La causa tuvo su origen en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Número 1, a cargo de la doctora María Servini. A partir de la orden judicial, los efectivos de la División Antifraude, dependiente del Departamento Federal de Investigaciones, iniciaron un minucioso trabajo que incluyó escuchas telefónicas, seguimientos en territorio y patrullajes encubiertos. En ese marco, los investigadores descubrieron que los sospechosos captaban a sus clientes en redes sociales y utilizaban domicilios «fantasmas» para simular cambios de radicación, un ardid que permitía a los solicitantes saltear los exámenes médicos, técnicos y biométricos obligatorios con la complicidad de contactos vinculados a Direcciones de Tránsito Municipales.
El operativo coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional derivó en 16 allanamientos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las localidades bonaerenses de San Martín, Bernal, Zárate, Moreno y Ezeiza. En los procedimientos se lograron secuestrar computadoras, teléfonos celulares, licencias adulteradas y carpetas con turnos. La jornada presentó momentos de extrema tensión: en una vivienda de Villa Maipú, un hombre intentó atacar a los agentes con un arma blanca antes de ser reducido, mientras que otro de los acusados fue capturado en el aeropuerto tras descender de un vuelo procedente de Perú, en un trabajo conjunto con la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
El saldo total del despliegue dejó 64 personas aprehendidas. Actualmente, la mayoría de los involucrados recuperó la libertad, mientras que once miembros principales de la organización continúan encarcelados y a disposición de la Justicia.




